domingo, 18 de abril de 2010

Como ovejas latxas



Una carne marida bien con una salsa de setas , fabuloso secreto realizado a base de pochar cebolla , añadirle las setas troceadas, rehogar con un poco de pan rallado para que emulsione mejor y añadir a partes iguales un vasito de fumé de carne y vino de oporto, reducir , batir, colar y conjurar. Este es sin más uno de los muchos secretos desvelados hoy en la montaña para hacer que los jugos gástricos se dejaran notar y que las papilas ensalibaran sin parar .
Tenemos recetas de pócimas para enamorar, para conservar la junventud o para ganarla según el caso , para curar el mal de ojo, para desvarios cerebrales y dolores de cabeza y la que causa furor es la secretísima fórmula para no dejar a ninguna insatisfecha por muy flamenca que se ponga.
Visto así parecemos salidos de un congreso de magia negra , nada más lejos de la realidad por cuanto a plena luz del día , en un cielo limpio y soleado en su mayor parte del día y en un oleo de verdes nacientes hemos dicho y casi hecho en público cada uno de tan sacrales formularios.


Siguiendo nuestro calendario hemos virado al este hasta las tierras Guipuzkoanas, donde como nos recordaba Raul , hay que tener de eso… para vivir encajonado como perrillos . Todos los grandes núcleos urbanos están “envallados” Elgoibar, Ermua,Eibar,Zumarraga,Beasaín…. Eso si , los montes están ahí a la altura de la ventana de casa , pero es que en día de niebla , no te sacudes la máscara oscura ni con los conjuros menciónados
Esta salida ha sido numerosa, en autobús y ha habido bastante quórum aunque se dejaban ver huecos notables , unos por las lesiones , otros por el qué pereza , otros porque pensaron que esta salida no era muy memorable y otros porque se han cansado de venir . Pero que digo, un vasco que se canse de ir al monte es un renegado , un apestado , busquemos en el libro de conjuros para solucionar su problema.
Por otra parte caras nuevas , aunque un poco quejica le hemos visto hoy a Mari y Jose su compañero que tendrá que meter horas extras para compensarle el madrugón, aunque a buen seguro a estas horas está contenta de haber acudido a la cita con tan magnifica compañía .
Por cierto Mari , según nos ha dicho José el problema radicaba no en madrugar sino en que has tenido que desayunar corriendo por que tu necesitas un par de horas , pues veras esto se soluciona así :
Desde las doce a las que los mayores nos vamos a la cama , hasta las ocho que sale el autobús hay muchas horas , yo diría demasiadas , de forma que si uno necesita dos horas para desayunar tranquilo , se las tiene que coger , faltaría más ,solo hay que levantarse dos horitas antes y así todos contentos.
Hoy también hay que mencionar a Jacinto , lugareño de Zumárraga que además de habernos proporcionado en sus años de trabajador de Irimo muchos destornilladores , desinteresadamente ha decidido guiarnos por los recovecos secretos de estas montañas aunque seguro que ha concluido que los psiquiatras tienen trabajo abundante con nosotros , GRACIAS Jacinto en nombre de los innombrables .
Bien pues yendo al grano , hoy hemos coronado con éxito y sin aclimatación ni campos intermedios el Izaspi y el Samiño, al final a Marta le han salido como 16 kilómetros y unos 515 metros de desnivel, metro arriba, metro abajo. Y aunque desde el principio la segregación de los profesionales se ha hecho notar , la cordura les ha llegado en la cima donde el viento frio arreciaba y hacia incómoda la espera, al final hemos concluido en manada ante el bar de Aguinaga . Al fin y al cabo hoy si que hemos ido de paseo , con guía , despreocupados y charlando y charlando sin miedo a pasarnos y para desesperación de Santi.
No podemos dejar de mencionar la otra gran inquietud de la jornada , ¿Llegaríamos de vuelta a tiempo para ver al Athletic? , es una pregunta que martilleaba sin cesar las sienes de Kepa en una disputa con la tranquila evolución del grupo , por supuesto esto ha tenido el momento cumbre cuando ha visto que la gente se ha arrojado sin contemplaciones a las verdes campas para sestear como ovejas latxas, esto no hay porrito que lo tranquilice ehhh!!!!.
Bueno pues poco más que contaros que al final hemos vuelto temprano para placer de todos , los unos por que verán el partido , los otros por que podrán hacer una larga ducha y Maria por que por fin podrá meterse en el cuerpo las dos horas de desayuno que había dejado pendiente.
A la vista tenemos ya el Canal de Castlla , en el cual cuan lanza en astillero del hidalgo manchego nosotros ya estamos sacando brillo a nuestras bicis , por favor no espereis a última hora y confirmar la salida cuanto antes , ya que alguien se toma la molestia de organizarla hagámosle la vida más fácil .
Hasta la semana que viene Mandarines . Raul ¿Con qué marida bien Mandarines?
Gerardo

martes, 13 de abril de 2010

Ande estaba la vía verde ???

A estas horas del “día después” mi musculatura está prácticamente recuperada, excepto la “huevera”, que pese a los sillines y refundas de gel, no lleva muy bien el trajín de la BTT, y más especialmente en un día como el de ayer.....

Teníamos ganas de contar nuestros periplos de Semana Santa, anunciaban buen tiempo y la ruta se vaticinaba como fácil, lo cual hizo que nos juntásemos dieciséis animados de edades entre 3 y taitantos años...

Agrupación del pelotón en Sani, y primera de parada de avituallamiento y reagrupación de equipos en Espejo, dónde se puede decir que las barras de pan grandes, son como cinco “planchos” grandes de los que le gustan a Unai.

Tras el café de turno nos dirigimos a San Zadornil, dónde dejaremos los coches y montaremos el variopinto escuadrón: Nagore refunfuña, pero sin motivo, ya que disfrutará de su carruaje de princesa tirado por aita Iñigo durante todo el día, Antoine nos impresiona con sus famosas mallas retro, Carmelo y Tomi con sus equipamientos estilo “Tour de France”, Iñaki rebusca en las basuras por si encuentra otras botas, Yolo casi estrena bici, Zalo aguanta la respiración para que no se le baje la ..., Vitto y familia sonrién entusiasmados, Itxasne se pone los guantes y amatxu le ata el casco, mientras la menda respira hondo para superar el habitual ataque de ansiedad ante la presencia de una bicicleta.

Todos contentos y sin imaginar la que nos esperaba empezamos la ruta, que Ibon Martín reseñaba en su libro: “Vías Verdes, 40 rutas en bici y a pie” como fácil.
La alegría, a algunos se nos terminó rápido. La terapia de Iñaki no surtía efecto, mi rodilla se quejaba insistentemente, y el relato de la vida de Juana de Arco contado desde una bici por un morenazo de los de revista, no consiguió hacerme no notar la pendiente que estábamos subiendo. Los profesionales se portaron bien, y esperaron a los más débiles, pero algo nos hizo pensar que no íbamos bien... ¡¡ Qué raro, ¿no?. Pues si, como no podía ser de otra forma, habíamos empezado la ruta al revés, aunque como pudimos comprobar al fin del día fue casi una ventaja.

Íbamos subiendo y subiendo por la carretera que une San Zadornil con Lalastra, dónde llegamos para reponer fuerzas y tomarnos unas “Radler”, pica en vascuence, que nos entraron directamente a la vena.

Ya sabíamos que íbamos al revés, pero con la ayuda de la reseña de Marta, de “EMI”, y de algún que otro lugareño fuimos hasta Villamardones para visitar las cuatro piedras que quedan de lo que alguna vez fue un pueblo, y volviendo sobre nuestros pedaleos hasta la Lastra tomamos la pista, bueno, mejor dicho camino empedrado, que tras unos cuantos sube y baja no aptos para novatos y miedicas en terapia, nos llevaría siguiendo el cauce del río Purón, hasta el despoblado de Ribera, donde nos esperaban los aventajados.

Comimos, comimos, y volvimos a comer y es que estábamos de un insaciable... Tras engullir todo lo que pudimos, el sol y el tapiz de musguito sobre el que reposábamos nos incitó al relax durante un rato, aunque las ruidosas fierecillas del bosque no nos dejasen sumergirnos en profundos sueños de hadas.

Tras la txiki siesta, abandonamos Ribera por la misma senda por la que llegamos, pero en dirección a Villafría de San Zadornil, donde buena parte de nosotros llegamos desmontados de la bici, ya que el camino además de cuesta arriba era de los que nos gustan para caminar pero no para ciclar.

En Villafría nos esperaban Felix e Iratxe, que habían hecho una rutilla apta para rodillas lesionadas, y hicieron de coche ambulancia con los más pequeños, ya que el pequeño Nicola ya no podía ni con las pestañas y Itxasne no tenia fuerzas ni para frenar (como yo).

De aquí a San Zadornil nos quedaban unos 5 km de carretera cuesta abajo, a los que todos saludaron con un POR FIN ¡¡¡

El día fue bonito, aunque muy duro para unos cuantos pero nos quedamos con el regustillo de haber superado la prueba, aunque nos hayamos tenido que bajar de la bici.

Sin más, preparad vuestros cuadriceps que en Palencia no hay cuestas, pero dicen las malas lenguas que habrá que pedalear......