lunes, 29 de marzo de 2010

Txoz … en el Aiztgorri


De la legión romana que la semana pasada vagaba desorientada por Balmaseda , tres desertores han sido vistos esta semana por las sierras de Aralar escondiendose en los frondosos bosques de hayas y buscando alturas como las de Aiztkorri que les permita encontrar una zona secreta donde vivir lejos del mundanal ruido.

Qué buen día hizo ayer, si señor de esos que duelen cuando te domina la pereza y te levantas tarde para descubrir que el cambio de hora te ha jugado una mala pasada y pudiendo estar en la montaña , estas en casa tirado. Por fortuna nosotros pusimos en hora el reloj la noche anterior y el sol nos sorprendió ya en el parking de Araia .

Desde luego fue un día de muchos montañeros , de excursiones que llenaban de colorines los senderos y de una primavera que va rompiendo cada yema, de cada brote, de cada haya para darle un manto violeta a las laderas.

Si, somos enemigos de las pistas ; ayer nos resarcimos porque en los 17 kilómetros de marcha no pisamos ni un solo metro , muy al contrario volvimos por una maravillosa senda repleta de rincones de karst, grutas , simas y musgo que ocultaba las rocas calizas .Hayedos, cienes y cienes que solo se abren para abordar el último tramo de la cima caliza del Aiztgorri

Descubrimos así una increíble ruta circular de las que hacen afición que ascendía desde las petroleras de Araia (Zumarraundi), alcanzando por la calzada romana el túnel de San Adrían y por los lindes de las paredes de la sierra alcanza la cima del Aiztgorri, bajando luego a Urbia y cruzando todo tipo de senderos cerrar la vuelta a Zumarraundi .Deberíamos de considerar muy seriamente repetir esta ruta en otoño , porque si lo que no tenía hojas lo pintamos en ocre incandescente , lo vestimos de una luz clara en sus ramas con una bruma baja que emane del suelo y nos dejamos perder en sus vaguadas podría llegar a ser una experiencia mística .

Estamos todos preparando ya las salidas de SS casi sin deshacer la mochila de ayer pero nos acordaremos de que de las tres veces que habíamos estado en Aiztgorri y aunque siempre nos había ido bien , ayer nos maravilló a pesar de que todavía hay juveniles que piensan que un buen lugar para estrenar botas es una ladera pedregosa. Por cierto podemos celebrar que el amigo Antonio ha dado finalmente por curados sus pies por que después de muchas consultas médicas , todo se ha reducido a dos días de montaña desoyendo cualquier tipo de consejos médicos .
Ayer también estrenamos el nuevo GPS , que se porto bastante bien para ser nuevo .

Tampoco olvidaremos que en el momento en el que casi habíamos llegado al coche , ese momento que Antoine llevaba un rato oliendo y degustando con la cerveza en los lábios o Marga soñaba con dejarse comer por Antoine , cuando saboreas lo bueno del día y sueñas con quitarte las botas, nos abordaron por detrás dos naufragas de Pamplona que en pleno ataque de ansiedad por estar perdidas nos pidieron consejo y como no puede ser de otra forma las acompañamos porque se habían pasado de valle , así que otros 3 kilometritos montaña arriba , y es que nosotros estamos para servir , aunque al final te sienta bien .

Pues sin otro particular abandonamos este foro hasta pasar las merecidas vacaciones, aunque cortas, de SS , esperamos encontrar nuevas historias que contar y nuevos rincones que descubrir, hasta entonces nos quedamos con las pilas cargadas ayer.

Gerardo

lunes, 15 de marzo de 2010

A quemarropa


Érase una vez: un pequeño lugar escondido tierra adentro, cuenta la leyenda que en él habitaba un ermitaño de barba gomosa, desaliñada y oscura como los tizones de la pequeña hoguera que recalentaba su estancia. La pequeña oquedad desde la que dejaba pasar los días señalaba a tres valles que con nervio se dirigían al mar cantábrico . Este buen hombre fue olvidando poco a poco el lenguaje en una dispar disputa con su único convecino , su fiel , su inconfundible … su incondicional , su….. perro .

Dice la historia que el tiempo hizo que el uno supiera de los secretos del otro y el otro fuera capaz de comunicarse con el uno indistintamente .

Este uno y este otro no eran sino San Roque y su perro.

Hoy en día San Roque tiene una bonita mansión en la cima de esa caverna , en lo alto del monte Kolitxa , que se eriza sobre el paisaje como una tea señera .


Ayer quisimos rendir un homenaje a tan singular personaje amén de darle a Antonio la posibilidad de probarse y distinguir lo que tiene de diferencia un cordero de Frómista con un bocadillo de sardinas en el Burgueño .

También ayer fue un día extraño en el que Marta , nuestra reserva auxiliadora de guías se quedo en casa y tuvimos que guiarnos , pue… como lo hemos hecho toda la vida con un mapa y una brújula sin escóbula . Así que tuvimos un día de romanticismo montañero .

Hace unas semanas me comentaban que los vascos tenemos una particularidad muy especial que consiste en enamorarnos de las montañas y si nos queda más necesidad entonces podemos tener que rendir al enamoramiento “Humano”.

Reconozco que en parte pueden no andar desencaminadas tales afirmaciones , pero es difícil no respirar profundamente , cerrar los ojos e imaginarse volando sobre unos paisajes como los que presentaban ayer los valles de Carranza, Zalama y Asón semi-cubiertos de nieve . Es difícil no envidiar la suave trazada del buitre que discurría de lado a lado del valle en el centro de la cortina de nieblas ascendentes, es difícil no querer ser nube para acariciar el paisaje verde de estas laderas .

Aunque a todos los sitios se puede ir llegando en todo terreno y esto marca de una forma desagradable el paisaje , somos unos convencidos de que los cuatro x cuatreros nos son capaces de apreciar estos detalles , ni de enamorarse con esta frugal facilidad .

Subimos como bien dijo Antonio a “Quemarropa” hasta la mansión de San Roque y nunca antes habíamos caminado sobre tantos árboles caídos, la ciclo-génesis le ha cortado el pelo a la montaña y le ha hecho unos buenos trasquilones .

Por la pelada cresta del Burgueño nos asomamos a los valles de Mena y Carranza a veces a dos patas y a veces a cuatro pero que más da si el placer era estar allí arriba viéndolo todo.

Quizás el día nos ofreció más pistas de las deseadas , más viento del encargado pero no menos ratos agradables de los soñados y entre tanto sueño y sueño marcamos una circular de 17 .9 kilómetros volviendo por los cordales del valle a Balmaseda para acabar en la citi vestidos de romanos , y entre que procesamos las foticos de la centuria dejaremos pasar esta semana que promete ser más corta de lo habitual.

A los que os vais al Pirineo , mucho cuidadito con las nieves que nos quedan muchas montañas por enamorar .

Gerardo

miércoles, 10 de marzo de 2010

El Come-Platanos y su Séquito...

Mas vale tarde que nunca, como diría nuestro refranero estrella, alias Juanma, así que como el pueblo lo reclama, ahí va el relato de la semana.

Como viene siendo habitual en los últimos tiempos, la salida del domingo pasado estaba avocada al fracaso por falta de adeptos pero, pese a ésto, unos pocos no ibamos a dejar pasar la oportunidad de hacer una de las moles que rodean nuestro botxo, y buena parte de sus adyacentes en una ruta cedida por Itxas-Argia y que nos llevo desde Areta hasta Sodupe en un día triste y frio, pero no por ello menos entretenido.

Entre esperados (4), no esperados (3) e iluminados (1), nos juntamos 8 taraos en la estación de Abando, para coger el tren a Areta, dónde empezaría nuestra aventura del día.

El tren nos hizo recoradar nuestros comienzos, cuando exclusivamente nos moviamos en transporte público, cuando las salidas eran multitudinarias, cuando montabamos improvisadas traineras en los pasillos del tren de FEVE por que no había sitio para todos, etc, etc...

También nos hizo descubrir que La Peña tiene una estación casi en el monte, que hay apeaderos fantasma muy cerca nuestro, y que en Areta no se debe apear mucha gente, ya que el tren quiso arrancar cuando aún medio equipo estaba dentro del último vagón. Eso si, la estación estaba muy bien equipada con espejos retrovisores gigantes, y camaras de seguridad, pero al maquinista se le pego el dedo al botón de cerrar puertas y solo nos faltó tirarle piedras para que nos viera y lo soltase.

Café rapidito y a la brava, cuesta arriba sin tregua desde el principio. Primero afalto, luego cemento y para rematar la subida una maraña de pistas forestales, dónde es fácil perderse. Pero siguiendo la reseña de Itxas-Argia, acertamos y cogimos la pista correcta.
Entre cuestas y falsos llanos, y siempre en dirección NO, alcanzamos el collado de Otzaurreta, donde algunos aprovechamos para echar gasolina a nuestras máquinas, que empezaban a echar humo y otros, para no perder sus costumbres, se metieron la sobredósis de potásio de turno, y esta vez creando aficción. Así, que aprovecharon tan memorable instante para poner titulo a la historia del día.

De aqui en adelante, nos olvidamos de las pistas y campa arriba, campa abajo vamos visitando las multiples cruces que "adornan" varias de las cimas que alcanzamos y cuyo acceso veréis perfectamente descrito en la reseña antes citada. Tanta cruz, nos hizo preguntarnos sobre su origen: "... por las cumbres hacia diox..", decian unos, "... que no se qué papa instauró la costumbre...", decían otros, etc, etc, ... pero en definitiva, no salímos de dudas, por lo que si alguién conoce la historia del origen de tanta cruz, desde aquí le invitamos a contarla.

El día cada vez estaba mas oscuro, soplaba un viento helador, y a medida que nos acercamos al collado del Ganeko, la niebla nos invade. Por lo que antes de atacar la cresta, nuevo descansito para reponer fuerzas ya que nos queda aún un rato hasta el objetivo del día.

Kepa y Koldo nos abandonan para bajar a Bilbao, ya que tanta cruz les ha recordado que a la tarde tienen visita a la Catedral. El resto, descartamos el ascenso al Ganeko, ya que nos obligaba a desviarnos de la ruta un poco, y la niebla no incitaba a visitar de nuevo una cima de sobra conocida para todos.

Ya en la cresta herbosa, entre nieblas, avanzamos comodamente pero sin olvidar los sube y baja continuos. El acceso a la cresta del Gallarraga nos hace trepar un rato. En plena trepada nos encontramos con una de las anecdotas del día: un padre con dos niños de 8 años, que venían desde Cruces. A algunos nos impresionó, a otros sin embargo solo les dio motivos para criticarles por que su "equipo" no era técnico, y tuvimos que oir algo como que "... pero como se le ocurre asegurar a un niño solo con un arnés y una cuerda??... ", "... pero con esos pantalones de pana y ese plumas de hace 15 años ¿a dónde va?..." en fin, que voy a omitir otro famoso refrán, por que su mención ya me supuso una bronca al final del día.

Una vez en la cresta, alcanzamos la cima fácilmente y por suerte la niebla ha levantado, lo que nos permite disfrutar de las vistas (puerto viejo incluido ¡¡)

Tarjeta de rigor, y empezamos a bajar por que ahi arriba no hay quién pare de frio. Buscamos una campita a resguardo del viento para hacer la "comida" oficial, y dar la oportunidad a nuestros paladares de agradecer a Iratxe que haya vuelto a trabajar.

Ya de vuelta, y como no habíamos tenido suficientes, cae otra cimita que solo nos desvia del camino unos minutos y "too pabajo...". Esta parte fue para mi lo peor del día. Pendiente muyyyyy pronunciada, no recomendable para rodillas defectuosas. Campas, pista y para rematar la jugada pistorra de cemento que nos hace una visita guiada por unos cuantos Caserios, cuya decoración al estilo "Desguace Diógnes" dio mucho que hablar.

LLegamos a la parte alta de Sodupe, dónde como puesto por el ayuntamiento, nos espera la tasca "Esto es Jauja", donde nos tomamos la birra de turno, mientras los lugareños echaban varias timbas al mus, entre humazo de puros y demás hierbas y haciendo honor al nombre del lugar.

Estiradita de rigor, y nos apresuramos a coger el tren de FEVE, que nos dejará en la estación de la Concordia en Bilbao.

Alguna que no vino, calificó esta salida como fácil por estar cerca de casita, etc, etc... pero lo cierto es que unos 20 km, con un desnivel acumulado de subida de casi 1400 m y otros tantos de bajada, hacen de esta una de las salidas mas "duras" de lo que llevamos de año, y sin coger el coche¡¡¡

En fin, asi fue, asi os lo contamos y desde aquí emplazaros a reflexionar sobre la posibilidad de retomar nuestras salidas en tren, a la antigua usanza.... quién sabe, tal vez la causa de la decadencia de nuestra afición sea que pisamos demasiado asfalto en coches de a dos.

Hasta la proxima

lunes, 1 de marzo de 2010

Con el viento en los talones.

Hola a todos nuevamente , como veo que cada vez tenemos más adeptos por saber lo que ha pasado el fin de semana voy sin más preámbulos a relatar brevemente nuestro itinerario de ayer .

El viernes en la fabulosa cena , a las órdenes del Chef de Cocina exótica “Raul” , todo el mundo se las prometía muy felices en la salida del Domingo , pero nadie intuíamos que el exceso de celo de nuestros nuevos cuidadores de guardería ( protección civil, recomendaciones de la federación de montaña , del consejero de interior , del ministro y de no se quién nos falta ) se encargarían de abortar , primero prohibiendo la circulación de vehículos pesados desde el sábado hasta la tarde del domingo con lo que nuestro autobús se quedo en el garaje y segundo mediante contundentes invitaciones a quedarse en casa cerrados a cal y canto hasta que el efecto de la radiación de la guerra nuclear se hubiera disipado, por lo que lo prudente fue cancelar la salida.

Así pintaban las cosas el sábado noche , tan solo una gotita de esperanza nos quedaba a algunos que nos emplazamos en hablar a las 7:30 de la mañana del domingo según el panorama, por que francamente cuesta mucho ganar un fin de semana como para tirarlo a la basura tan fácilmente .

A las 7:45 AM del domingo llamé al Sr JuanMa para saber del efecto “Hurancán” en Begoña y no me sorprendió cuando me dijo que se había asomado a la ventana y que Bilbao había desaparecido del horizonte ( que se encontraba en el medio de un desierto) al parecer volando como en el cuento del Mago de Oz . Y sobre que era el único superviviente que a esas horas estaba coleando estaba dispuesto a la vista de la mañana soleada a aventurarse en lo que fuera , así que se me vino a la cabeza el por qué no hacer en coche lo que estaba previsto en Bus . Dicho y hecho a las 9:15 el coche estaba equipado y cinco mendizales pasaban el peaje de Arrigorriaga caminito de Contrasta en el Valle de Arana .

La intempestiva organización , motivo que alguno viajara con la caraja de la noche de vinos sin haberla asentado , por lo que nos dio la oportunidad de ver como el efecto “Monte “ serena más que cualquier pastillazo de vitamina “B”.

Contrasta es un pueblecito pequeño , con iglesia almenada y amurallada , un caserío recogido en calles estrechas tras la muralla y una fuente horrible que sin duda es el deseo de la mujer del alcalde al haber visitado Paris en un viaje de esos del Inserso ( para más detalles es una pecera grande , blanca , con bustos de caballos en el centro de los que un chorrito de agua sale unas veces sí y otras no , águilas en su cerco exterior y unas ranitas de hormigón pintado para darle aun un toque, si cabe más caduco) , vamos nosotros a eso lo llamamos “un pecado” por que para más INRI el agua que escupen tan singulares personajes no es potable y si lo es arrastra más náufragos que la botella de Marga de ayer .

La gente nos anima por las calles , cuando nos dicen que “el aire ya se ha ido” , también nos dicen donde coger agua y la orientación de ascensión al San Cristóbal . Antes de culminar el primer kilómetro a la vista de un magnífico y soleado valle , Iñigo se dobla por la mitad , convulsionado para expulsar al maligno que en forma de vino había ido cogiendo cuerpo en su estómago desde la noche anterior ( lo de la niña del exorcista fue una broma en comparación con aquello ) y todo a raíz de beber agua de la botella de Marga que no por bendecida sino por tener extraños sedimentos obró la proeza de santificar el cuerpo.

Por bosques de hayas gigantes,rojos,solitarios que no abandonaríamos en toda la jornada , ascendemos entre manchones nevados al cerro San Cristóbal que nos sitúa en el mirador de los Valles de Arana y Campezo . En el horizonte el Joar y la Peña de La Población recortando su silueta en un fondo “Azul Horizonte” ( como la fugoneta de Santi) a nuestra izquierda Lokiz y al fondo Urbasa en una día límpio como pocos , sin gotita de aire y un sol que invita a ir parando en los numerosos buzones (con tejaditos rojos ) en los que fuimos haciendo cimas .

Caminamos y nos dejamos perder entre bosques sabiendo que la dirección era correcta y poco a poco vamos cresteando todo el farallón de piedra , de vez en cuando un mirador , de cuando en vez un buzón y de cuando en cuando 5 monigotes pequeños entre miles de palillos sobre un suelo blanco y rojo .

Cuando se abre el paisaje y el bosque se torna en prados estamos en la ermita de Santa Teodosia , a su izquierda dos álamos centenarios , censados y cansados reposan guardando unas mesas , unas setas y unos caracoles gigantes que cabalgaron los expedicionarios para regocijo de otros que verán las fotos .

Postergamos la hora de la comida para ascender en busca de las Bitigarras de las que la primera no tuvo muchos problemas en ser descubierta pero la segunda ya llevo lo suyo . En la cima a las 14:54 , comemos antes de que el huracán nos pueda alcanzar , habían dicho que hasta las 15:00 y como son las 14:54 y aún no lo hemos visto debe estar a punto de llegar . Así que la última comida nos sabe a gloria .

El retorno indicado por Marta fue descendiendo por un camino cuya arcilla según JuanMa tardaremos años en eliminar de las botas , hasta el pueblo de Alda , desde allí por la parcelaria en formación “hombres de Paco “ hasta Ullibarri Arana y desde aquí complaciendo a JuanMa que complacía a Yolo que complacía a Iñigo que complacía a Marga nos tragamos los dos últimos kilómetros por la carretera para hacerlo más corto hasta Contrasta .

El GPS ha marcado al final 22.9 kilómetros , el barómetro a marcado un día soleado y claro y nosotros nos acordaremos de que a este valle inexplorado hay que volver no solo por su belleza sino para no olvidar la estupenda fuente del pueblo.

Buena semana cimarrones .

Gerardo