viernes, 10 de diciembre de 2010

De negro carbón



Un pequeño traspies y quedaba sumergida en una pared de nieve que la cubría por encima de la cintura , poco a poco de forma indolente y con relevos cortos íbamos abriendo huella en la ascensión al Cuyargallos , vertical , blanca , ventosa y virgen en un paraje olvidado y casi mágico de las tierras asturianas .

Juanma toma el relevo de Iratxe que lo había tomado de Raul al que se lo dejo Antonio y que me lo tomo prestado , al fondo se ve la cima , por detrás y aprovechando la huella se acerca a mayor ritmo el resto de la expedición , pero si bien ser el primero es doloroso y extremadamente cansado en estas condiciones de nieve , alberga un irracional estado de emoción , será por facilitar el ascenso de los demás? , o por probar que el organismo puede más de lo quiere o simplemente por ser el primero en deshojar este manto lacado.

Como con el cerdo hasta el rabo todo es cerdo , en la montaña hasta la cima todo es montaña y hasta la cima se asciende en una sencilla trepada y cuando todos tomamos posesión del reino de las alturas un viento sobrecogedor nos obliga a tumbarnos en el suelo asiendonos de cualquier elemento para evitar ser arrojados más allá de límite . Nos vimos obligados a bajar antes de tiempo , con cierto riesgo debido al viento y a extremar las precauciones más alla de lo admisible aun así allí quedo la gorra de Koldo que tuvo a bien quedarse a vivir entre los riscos de la montaña arrastrada por un viento indomable.

Todo esto sucedió el primer día , mejor dicho el segundo de nuestra estancia en el parque Nacional de Redes ( para más señas , allá dónde Asturias mezcla su nombre y su geografía con la de León ) .

No es mi intención desgranar hora a hora todos los aconteceres de estos cinco días que son más que una semana Santa y casi un verano a pesar de que hayan transcurrido a la velocidad del gamo, de hacerlo así no cabría espacio en esta página , ni en la red por los innumerables sucesos que tuvieron lugar, así que si el lector lo permite nos centraremos en los mementos muy buenos dejando en el tintero simplemente los buenos.

Particularmente me ha tocado este largo puente después de unas excelentes vacaciones que me llevaron a surcar el sur de España cuando aún no llovía allí más que en el norte , aunque eso ya es historia a juzgar por lo visto en la tele estos días .

Bien volviendo a Redes, llegamos allí casi acojonaditos por el hombre del tiempo ( pero nosotros nunca damos marcha atrás , como mucho damos la vuelta y seguimos avanzando ), el coche pisó algunas placas de hielo en el camino pero ni excesivas como para parar , ni afortunadamente numerosas como para tener que informar al seguro de algún daño. Las ruedas crepitan sobre el firme helado frente al albergue de Soto de Agues y un sol esplendido nos invita a dejar cuanto antes nuestros enseres en el ático y lanzarnos a una ruta que no sea la del Alba ( la más famosa de la zona ) para reservar esta a días posteriores y compartirla con todo el equipo.

La elección corre a cargo del sector femenino ,y saben vdes. Dónde acabamos?, si, efectivamente sin quererlo y guiados por la intuición y ese sexto sentido que no tenemos los hombres (afortunadamente) acabamos en la ruta del Alba . A duras penas corregimos y nos lanzamos montaña arriba para tomar una atalaya que permite ver todo el valle y como el viento barre incansable las cornisas de nieve frente al sol que va poco a poco camino de su guarida .Avistamos algunos ciervos buscando verde dónde no hay más que blanco y huellas de jabalí y corzo enlosan el manto blanco entre castaños y robles .

Reunidos todos los discípulos frente a la cena y apercibidos de que aquí no se cena sino que se disfruta cada noche de un banquete "Real" tanto cuantitativa como cualitativamente , nos situamos los trece en deredor de la mesa como los apóstoles . Sin bendición pero con buenos deseos nos abrimos paso entre las sopas, los asados, el lenguado, las tartas los cafés y los chupitos. Como decía David nuestro anfitrión , a mis amigos que no les falte de nada .

Hemos tenido la fortuna de no encontrar posaderos sino amigos que regentan el albergue y gracias a ello nuestra estancia ha sido más que domestica , familiar .

Cuyargallos es una ruta corta , de unos mil metros de desnivel , pero lo que es normal sin nieve puede ser una odisea con ella y un poco de eso fué , porque como se dice en el lugar la nieve es blanca pero es muy negra .

La noche es silenciosa en el valle , todo duerme excepto el reloj de la torre que dos veces cada hora nos recuerda que el tiempo sigue corriendo y aunque todo lleva a pensar en una noche tranquila el virús grastrointestinal que me tuvo en jaque hace una semana me tiene ocupado paseando pasillos y baños gran parte de la noche . La orejita que David nos saco con las cervezas ayer en la calle creo que habrán ayudado al simpático animalito a reactivarse y hacerme las noches más largas .

Campiellos es una aldea próxima a Rioseco, retrepada en la ladera de la montaña y con una plazuela irregular que deja entrar el sol entre las callejuelas . Hoy es día de batida de jabalíes , a lo largo del camino vamos encontrando uniformes fosforescentes que cierran el barranco donde caerán las piezas y cuando comienza la lluvia tenemos ante nosotros el espectacular detalle del pico Retriñón cubierto por las nubes de agua .

Un pequeño allanamiento de borda nos permite guarecernos del aguacero y admirar el detalle y buen gusto de estos lugareños que disfrutan en verano de un balcón privilegiado ante los Picos de Europa .

Ascendemos una interminable y rocosa cima . Las ampollas de Koldo le marcan una pisada irregular y dolosa , la cima nunca llega siempre hay un pequeño escalón detrás y realmente arriba , allí donde no hay nada más vemos al fondo : en rojo las laderas limpias de nieve, en verde el fondo de los valles , en negro los regatos que los surcan y en la línea del horizonte, en cortes nerviosos ,las cimas nevadas.

El descenso a media ladera nos cambia de valle hasta el de Beleño pero el camino no nos deja caer en él y nos devuelve al de Campiellos , 16 kilómetros de ruta hoy casi sin nieve pero con caminos convertidos en regatos allá por dónde pisáramos .

La tarde es larga aun , y una ducha tranquila , una riada de sidras en el pueblo y una merienda marcan el ritmo hasta la hora del banquete , siempre sorpresa , siempre un poquitín picante y siempre ostentosa . De esta casi no salimos vivos, y no se nos ocurre mejor remedio que un paseo para evitar males mayores , así al calor de una noche de verano en Diciembre paseamos entre los orreos incontables del pueblo ,tratamos de adormecer unos al estomago, otros al virus que lo habita y Antonio que se enciende por las mañanas como una motosierra y se apaga por las noches como un celemín trata de adormecer su cuerpo serrano a ritmo de serrería.

De vuelta al albergue y en el banco de fuera echamos unas horas de charla con los paisanos y artos como estamos ya de arreglar el mundo en nuestras largas charletas dejamos a los lugareños que despotriquen del guarda forestal e insolidario que habita estos lugares , o del estado inadmisible de la minería de Langreo y su cuenca o de la insolidaridad del dinero que tiene un fulgor instantáneo y un escaso pensar en el futuro.

El calor de la noche casi ha limpiado los montes hasta la cota de 1800 metros y el Picu del Arcu está en este nivel . Caleao podría haber sido Campiellos pero tiene casitas de colores , la carretera se adentra en un lugar remoto y perdido y allí donde acaban los caminos empieza Caleao.

De cómo tuvimos que cruzar puentes de madera rota , de cómo tuvimos que vadear ríos crecidos que se habían llevado los puentes o de cómo vimos , fuimos y conquistamos la ruta del Arcu no daré más detalles . Habíamos previsto una ruta suave para permitir que el grupo permaneciera unido en el placer y en la enfermedad y que las plantas de Antonio no tuvieran que quedar en la mesa de operaciones . Desde la cima vimos el lago Ubales y la foz de los Arrudos que recorrimos solo en parte y que dejamos para una primavera u otoño próximo y así sencillamente y a gusto nos dejamos caer por la ladera hasta la foz entre los acebos más grandes que hayamos visto, entre ellos y sus bolitas rojas algunos corzos corretean , pero la perceptible soledad y el silencio sobrecogedor de algunos momentos ponen en valor cada uno de los kilómetros recorridos .

Si dijera que cenamos de forma frugal , nadie me creería a estas alturas y efectivamente nueva repostería, nuevos entremeses y mas platos subidos de cantidad y gusto .Al final nuevos coloquios con David y Ana que nos pide que a Santi le llamemos por su nombre y no como él le bautizó , para terminar promesas de regreso y sintonía con carácteres de buena gente.

Cuando el último día que arrojaba agua incontable a nuestra marcha nos acercamos y degustamos el maravilloso museo minero de Langreo, cuando bajamos a su mina y recorrimos su galería, cuando nos agachamos para compartir el espíritu de sacrificio de estos hombres entre paredes o tumbas de carbón , cuando nos encogimos al ver en que hospital podían ser atendidos o cuando nos enseñaron las manos y las herramientas que manipulaban la dinamita con la facilidad con la que liaban un pitillo nos sentimos orgullosos de aquellos cientos de hombres con alpargatas, boina, bigote poblado , carburero sobre los hombros y un pantalon ceñido a la cintura con una cuerda por encima del ombligo cerrado en una chaqueta de pana .

Aquellos que llenaron los siglos con más generaciones que cualquier otra profesión , aquellos que llenaron de sudor ríos de ambiciones , aquellos que llenaron de orgullo cientos de vidas y las cedieron con la esperanza de que sus congéneres pudieran vivir mejor se encontrarían hoy con un paisaje desolador viendo como al calor de un dinero puntual de subvenciones se vive mejor, se vive más pero sin las ganas , el orgullo y la fé que ellos tuvieron.



Gerardo


martes, 2 de noviembre de 2010

Déjale que llueva



Delante teníamos las estelas más antiguas que se pueden encontrar en nuestra iconoclasta religiosa, delante y abierto como una esperanza había una pequeña ventana en el muro de la iglesia rellena con colores cobrizos del otoño de los bosques , delante y entre las enormes masas forestales que cubren la orografía rocosa unas líneas difusas que muestran las hendiduras perpetuas de los cañones de Ehujarre.

Con tres coches repletos de ropa, mapas y sobrados de humor , bordeamos la línea norte del Pirineo hasta la pequeña casa de Logibar , al pie del puerto de Larrau.

Cerca de aquí queda el Orhi y no lejos Kakoeta pero aquí mismo siendo parte del lugar dónde dormiremos ,está la garganta de Holtzaurte .

Contra mucho viento y poca marea ascendemos al Okabe , una cima pelada , despuntada en una formación rocosa cortante que nos lleva a tomar algunas precauciones por la humedad de la piedra , en las lomas de los cresteríos que la delimita se encuentran numerosos cromlech anteriores sin duda a las estelas que veíamos en Santa Engracia . Desde su vertiente se distingue claramente toda la selva de Irati en color parduzco y en la distancia dónde las cadenas montañosas ceden en su angostura se extiende Aquitanie hasta el mar .

Desde aquí arriba el cuadro no está marcado ni delimitado y uno y otro paisaje se hermanan sin muga separadora .

El propio viento nos lleva buscando refugio ladera abajo escudriñando un rincón para almorzar hasta que encontramos un pequeño albergue improvisado entre robles y rocas al amparo del socaire, como siempre falta de organización , demasiado queso , poco vino , mucho chorizo y poco jamón .

Cuando los doce regresamos a los coches es todavía una hora temprana pero justa , tan justa como precisa porque apenas nos quitamos las botas comenzó a llover de una forma abundante y pertinaz . Buscamos refugio en torno a la lumbre de un “Refugee” de carretera que se antoja a mitad de camino de nuestro paradero final . Con qué fluidez surgen las palabras y como se eleva el tono de la conversación cuando el ambiente se hace propicio mientras vemos llover a través de los cristales y al amparo del calor de leña .

Nuevamente ante una mesa ; las cenas han sido totalmente impropias de la calidad de un albergue , pero en el mejor sentido de la palabra , platos creativos y abundantes , cocina francesa , vinos de la rioja y postres caseros , para remate una copita para los caprichosos.

Después de madrugar para cenar a eso de las siete y media , el tiempo se nos hace infinito para dormir , las primeras horas contamos ovejas, la segundas vacas la siguiente lobos y solo dicen que hay un oso en el pirineo así que a la cuarta mejor nos dormimos .

La ruta , ya establecida por Felix nos lleva hasta el cañón de Ehujarre. Entramos en la estrecha garganta para serpentear por su fondo discurriendo por un arrollo seco , avanzamos despacio entre los interminables disparos de las cámaras : a izquierda , a derecha , arriba aquellos árboles colgados y abajo esas tupidas capas de musgo . Este cañón tiene reputación de ser resbaladizo , por lo que más atención nos llevo eso que el darnos cuenta que el silencio de Antonio era sin más una medida de la gripe que llevaba incubada y que compartió desinteresadamente con Felix, Kepa y cuantos quisieron disponer de virus gratuitos.

Poco a poco ascendemos entre laderas incendiadas de hayas y cuando el techo se acaba de cubrir estamos fuera del cañón a cielo abierto para recibir con alegría la bendición del agua que llevaremos en los pantalones, en las mochilas , en nuestros polares ( escasamente tapados por los paraguas ) durante el resto de la marcha .

Quiero reivindicar aquí el mérito del “paraguas”, sin duda la mejor herramienta de cuantas nos acompañan en la mochila , no hay tejido moderno ni goretex que puedan competir con él todo son virtudes : es pequeño, ligero y barato , no necesita manual de instrucciones y desarrolla el sentido del equilibrio de cuantos lo utilizan cuando hay viento.

Antonio empieza a cantar , dice que ha encontrado el dedo de Dios ( una pequeña piedra afín ) y envuelto en su cota de malla , con su barba arreglada parece un caballero templario sacado de la búsqueda del Santo Grial . Evidencia inequívoca de que la fiebre le va abandonando.

Después de la tempestad siempre llega la tormenta , perdón “coño” que es la calma , y en el instante en el que coronamos la sierra comienza a despuntar Lorenzo regalándonos una exquisita tarde de Otoño , al fondo se despeja el Annie totalmente nevado y sin más contemplaciones vamos de borda en borda y de bosque en bosque recuperando la cota de nuestros coches .

De regreso a nuestro cuartel unos niños vestido de siniestros “hallowineros” nos saludan y provoca tal sorpresa en Noe que el pelo que esmeradamente había mantenido en su sitio se rizó por arte de magia y no habrá planchas ni planchones que le devuelvan su hidalga figura .

Una cena , una chuflilla corta ya que el ser humano cuanto más duerme más quiere dormir y otras diez horas en el saco .

Lunes 1 de noviembre , el día propicio para recorrer el cañón de Holtzaurte , el tiempo no está garantizado , mejor dicho está garantizado que lloverá , pero si hasta ahora esto no ha representado impedimento , por que lo va a ser hoy. Remontamos el río que descendimos hace seis años hasta la más famosa de las pasarelas de Pirineo , un puente a prueba de tanques ha sustituido a la anterior . En el centro del puente colgados a 200 metros del fondo están los inquietos pies de Santi, Antonio y alguna otra como Zalo que quieren marcarse un baile para medir la elasticidad de la estructura , parece que aguanta mientras los que más vértigo tienen no sueltan el pasamanos ni para recoger el billete de 50 euros que alguno ha dejado en el suelo. Véanse las fotos oportunas para hacerse una idea de las oscilaciones de este suelo aéreo.

Antonio es un “tio” obediente, basta que le digas “para” para que “arree” , basta que le digas “llora “ para que “ría”, y si pretendes que se pare y para ello le dices “arrea” ten por seguro que arreará el caso es hacer aquello que incomode más , eso sí siempre desde el cariño y siempre a menos cuarto , ¡Qué riiiiiiico verdad!.

El retorno supone la mayor prueba de paraguas a la que le hemos sometido en los dos últimos años , caminamos por un sendero estrecho , allí abajo, dónde apenas se ve hay una rayita que marca el río, a nuestra izquierda paredes inclinadas herbosas panacea de patinadores , el viento arrecia , y el agua le sigue a ritmo hasta el final y poco antes de llegar nuestro pantalón escurre mientras los cientos de castañas que alberga nuestros bolsillos hacen que acabemos como estos “txabales” modernos a los que les encanta llevar el pantalón por las rodillas para que todo el mundo sepa que el “Gayumbo “ puede estar sucio pero por lo menos que sea “Calvin Klein”.

De cómo hicimos rico al vendedor de quesos de Ochagavía , de cómo disfrutamos del paisaje del valle de Salazar , de la larga conversación en el asiento trasero de un coche no daré detalles ,por qué de todo, solo nos importa una cosa y es que el otoño pintó un cuadro momentaneo en ese paisaje y nosotros tuvimos la suerte de estar allí para verlo.

Gerardo

martes, 19 de octubre de 2010

Una piedra en el cielo.


Cuantas veces nos hemos encontrado que las prisas a la hora de calzarnos desatiendan la necesaria sacudida de botas previa , de manera que cualquier cuerpo extraño no se aloje y acabe formando parte de nuestros queridísimos pinrreles . De todos ,en este grupo ,es conocida la historia de alguno al que se le quedo un “clip” alojado y que la pereza y la precipitación impidieron sacar antes de que pasara a ser parte integrante ser del pie , o de alguien que creía que algo extraño pasaba y cuando finalmente después de 15 kilómetros decidió comprobar lo que era se dio cuenta de que las botas deben estar íntimamente vinculadas con las plantillas y que la falta de estas provoca daños cuantiosos en unos pies que no sean africanos.

Molestas o quizás muy molestas pueden llegar a ser esas piedritas pequeñas que además tienen la virtud de ser móviles y se desplazan de un lado a otro de la bota haciendo que ya no sepas si son una, son dos o una cantera lo que llevas dentro.

¿Porque no paramos inmediatamente entonces para sacarlas?, ¿esperamos quizás que se deshagan y se vuelvan inocuas? , ¿puede que las prisas nos lleven a pensar que más adelante ya habrá tiempo de parar para voltear la bota ?, por el contario yo creo que ni lo uno ni lo otro , yo creo que seguimos con ella moviendo los dedos , buscándole un alojamiento cómodo porque pensamos y creemos que podemos con ella .

Este fin de semana no ha sido la piedra sino la lluvia la que se ha alojado en nuestros planes y que también hemos creído poder con ella , así nos hemos mojado , hemos cambiado tres o cuatro veces de planes pero lo que es indudable es que hayamos o no podido con ella esta alternativa ha sido mucho mejor que la de esperar en casa a fines de semana soleados.

Teníamos intención de hacer un barranquito en Picos , como para ver si nuestros cuerpos orondos son capaces de rellenar el neopreno de épocas pasadas, pero entre las prohibiciones advertidas en algunos de los barrancos más clásicos y el frío pronosticado decidimos cambiarlo por unas rutas de monte y por la famosa y recientemente inaugurada ferrata de la Hermida .

Raul nos había reservado hueco en el albergue de Bejes , donde te agradecen que aparezcas con una cazuela de bacalao a poder ser . Bejes es una de esas aldeas remotas de Picos que aun hoy en día rinde pleitesía al valor y las convicciones de aquellos revolucionarios románticos que extendieron durante 17 años la guerra civil ( allí los llamaron Maquis , el régimen los tildó de rebeldes y ellos murieron creyendo ser libertadores ).

El día está nublado y fresco , los primeros vientos del invierno se dejan notar cada vez que tdesarbolamos la mochila de la espalda sudada, ascendemos casi entre nieblas al collado , en dirección paralela al macizo de Andara y siguiendo las indicaciones de Miguel ( el regente del albergue ) giramos entre brañas y los ríos que descargan la humedad de las cimas . Comemos mientras el tiempo nos lo permite hasta que empujados por la niebla bajamos por el Collado Peleas y una resbaladiza pendiente nuevamente a Bejes , un paseíto de 16 kilómetros y unos gramos de agua en nuestros chubasqueros y paraguas , y por que no decirlo también en nuestros calzoncillos .

A las 6 de la tarde tomamos al asalto el pequeñísimo albergue , ese reducido espacio coquetamente adecuado nos muestra más que un albergue, una casa rural , unas habitaciones cuidadas con gusto exquisito dan un tono más que acogedor que rubrica una esmerada cocina .

Ya he perdido la cuenta de si las historias que se contaron en torno a la moderna lumbre duraron 5 o 6 horas antes de que decidiéramos cenar , y si el desánimo de los aconteceres de la vida moderna enjuagada con la esperanza de que siempre hay que ir “pa lante” no quedaron totalmente neutralizados en tan larga charla la cena de Begoña calmo nuestras inquietudes para poder dormir placenteramente .

Miguel a la vista de la lluvia que enjuaga sin parar las paredes calizas de Picos de Europa nos recomienda no intentar la ferrata y nos seduce con la idea de visitar una cueva similar a las del “Soplao” pero en la que además aseguran que por un lado entran las ovejas macho y por el otro sale automáticamente el queso Picón al estilo tradicional , al final todo depende de si el paisano de turno se digna a dejarle la llave de tan preciado recinto .

El desayuno consiste en el cola-cao al estilo montañés , unos sobaos , panes tostados con mermelada y la noticia de que no tendremos la llave de la cueva, como alternativa nos desplazamos con los coches hasta el parking del collado para hacer el Cueto del Ave , la piedra que se ha colado en el cielo sigue molestando con cortinillas de agua , que a ratos maduran en chubascos y a ratos crecen en calderadas , hacemos lo que podemos y cuando nos encontramos enriscados a derechas y a izquierdas enredados por la capa de agua decidimos llegarnos hasta Potes para dar cuenta de una fabadita asturiana y explorar las posibilidades de un bacalao ajo arriero de montaña .

Poco más dio de si el día además de los planes futuros de puentes y re-puentes y la obligada compra del queso de la zona .

Hemos hecho lo que hemos podido , lo mejor que sabemos y con nuestro mejor carácter , mojados , esperanzados , con nuevos conocidos y como la piedra del zapato al final habituados a que la piedra del cielo- la lluvia -sea ya sin más una parte casi indolente de nosotros .

Gerardo

lunes, 4 de octubre de 2010

La tecnología de los sentidos



Ha terminado la semana con broche de oro, cuando los acordes de U2 perduran aun en nuestros tímpanos castigados , cuando las espectaculares imágenes de Avatar nos llevan volando de rama en rama por paisajes imposibles o cuando el lustroso bacalao de concurso mantiene ese retrogusto en nuestro paladar ,es cuando avistamos una semana de muchos hitos y mucho sueño acumulado.

Verdaderamente ha sido una semana atípica salpicada de eventos que gustan de guardar. El domingo pasado y con unas entradas sacadas hace casi un año , nos llegó la hora de ver el mayor espectáculo musical al que hasta el día de hoy he podido asistir , glorioso sería poco decir y aunque el tráfico en nuestra pequeña Donosti deja mucho que desear , nos armamos de valor para dejarnos sorprender por el mayor espectáculo del mundo ( que no era ni mucho menos el Circo Mundial ) .

El hecho de que el concierto acabara a las doce y media y de que hasta las dos de la madrugada no pudiéramos mover el coche o que hasta las cuatro no mé estirara en la cama o que durmiera escasamente dos horas antes de ir a trabajar o que solo pensarlo durante el viaje de vuelta nos agriara un poco el momento , no le quita ni un ápice al hecho de que solo acordarnos de lo que sucedió en dos horas de continuas sensaciones visuales o acústicas , solo rememorar como detrás de las manifestaciones de Desmond Tutu mientras arrancaba la canción “One” ( Todos somos uno ) viendo como ciertas lágrimas surgían entre los asistentes , solo sentirte parte de un grupo de 50.000 personas que están disfrutando como tú, sintiendo lo mismo que tú y hasta llorando por lo mismo que tú haga que los inconvenientes se reduzcan a meras anécdotas .

Quizás no volvamos a ver algo similar por eso nos quedamos con los ojos húmedos sobre una exhibición increíble de luz y tecnología , que proporcionaron el camino ideal para evadirse y viajar en el tiempo durante dos horas que quedaron reducidas a nada .

Si vuelven , volveremos, porque a quién no le gusta estar conectado en vivo con la estación orbital y ver el mundo a través del cristal de un astronauta , a quién no le gusta ser partícipe de una fuerza motriz oculta capaz de cambiar el mundo , a quién no le gusta desamontar su mascara diaria y presentar sus sentimientos a flor de piel y llorar si ello reivindica la solidaridad de tus vecinos , a quién no le gusta sentirse fuerte para seguir adelante , como ellos dicen “ With or wihtout you” ( contigo o sin ti ).

Ni que decir tiene que el lunes fue duro , pero ya habíamos programado para el jueves una tarea que nuestra agenda había dado por vencida y que quedo pendiente desde hace unos meses , la película del año en lo referente a tres dimensiones se reponía nuevamente para los que dejamos la intención para más adelante ; ahora un jueves a las diez de la noche con una duración de tres horas nos permitiría volar por los paisajes de ordenador de un mundo mágico virtual , las ramas de los árboles sobre nosotros , impresionantes caídas verticales y bosques de infinitos colores que bailan ante la presencia de los espectadores suspendidos de unas rocas etéreas .

Así pues nuevamente a soñar que todo es posible , se puede cabalgar sobre animales alados , podemos caer como el agua de cascadas trepidantes a un baño de espuma blanca y hasta podemos vernos rodeados de incontables hilos de luz fosforescente.

A la una todo acabó , pero salimos sonriendo , el viernes en el trabajo era otro cantar , pero ya teníamos programado para el domingo un nuevo y simpático reto: nos mediríamos con los mejores bacaladeros del país tratando de arrebatarles la fama y la honra en un concurso desigual al que aportamos mucha pasión , muchas ganas y mucho tiempo de tiki-taka . Ni teníamos maquinita para dar vueltas, ni teníamos bacalao para llenar la cazuela completamente , ni conocíamos a nadie en el jurado que nos permitiera ir más desahogados, pero teníamos un arma secreta “El Colador “ .

Al final y en contra de lo que augurábamos nos comimos toda la cazuela ya que no pudimos situarla entre los 10 primeros y es que creo que el color del colador nos traicionó , además de que las tajadas en la cazuela se encontraban excesivamente cómodas, pero el revuelto de Edulis con el cazuelón de bacalao fue nuestro premio y es que al final otra sonrisa .

Después de una semana sonriendo cualquiera diría que fumamos hierbitas de esas alucinógenas , pero no, todo,todo viene de fuera .

Por cierto ayer por fin se dejo caer nuestro amigo Ibón y ha prometido volver a las andadas con nosotros , en cualquier caso nos alegramos mucho de verle .

De aquí en adelante nos tomaremos las semanas un poquito más tranquilas , esta alfombra mágica nos ha sobrevolado demasiado alto en la tecnología de las sensaciones y de seguir así enseguida perderíamos de vista la línea entre la realidad y la ficción o quizás ,sea que esta no exista y no haya nada que perder.

Gerardo

lunes, 20 de septiembre de 2010

Cuentan las leyendas...


Cuentan las leyendas, que a principios del siglo XX, había muchos peregrinos que subían descalzos hasta Santa Engracia, ermita ya desaparecida, que se encontraba en el interior del circulo de peñascos rojizos conocido como el valle de los Penitentes.

Quizás de ahí le venga el nombre a este abrupto desfiladero, o quizás como sugerían ayer algunas de nuestras voces mas sonoras, el nombre se lo pusieron los feligreses que acudían a confesar sus pecados a la señora de Kodes, a quienes ésta les invitaba a ascender a la sierra por el desfiladero. Los pecadores obedecían con el fín de obtener el perdón divino, pero a medida que progresaban en su ascenso, entre el poco aliento que salía de sus bocas, se escapaban múltiples injurias contra quién les había invitado al paseo por lo que, se veían obligados a volver a confesarse y repetir la jugada una y otra vez, convirtiendose el camino en un ir y venir de penitentes.

Sea cual sea el verdadero origen del nombre de este espectacular camino, ayer tras varias deliberaciones y ojeadas de mapa en Maeztu, lo escogimos para acceder al Ioar por la vertiente navarra. Tras unas cuantas curvas y recurvas, dejando a trás Kanpezu, Genevilla, el cruce con el pueblo de alguno y Torralba del rio, llegamos al Santuario de Kodes, dónde dejaremos uno de los coches. La furgo la llevamos a otro pueblo por si cambiamos la opción de bajada sobre la marcha.

EMI iba cargadito de rutas, e Iñigo tenía clase de manejo, así que le cargamos una y dejamos al presi que nos guiase. Empezamos llaneando, e incluso bajamos, pero lo bueno se termino rápido. A medida que avanzabamos por el desfiladero el camino se inclinaba más y más y requetemás hasta el punto que tuvimos que “gatear” por algún paso de 2º y 3º (según M. Angulo). El esfuerzo fue grande, pero la recompensa inmejorable: dia azul, claro y soleado, monolitos majestuosos que nos acompañan durante todo el ascenso, la primera cosecha de Té de roca que Antonio me recolecto gustosamente, espectaculares vistas desde el Ioar, etc, etc,.... en resumén un sinfín de buenas sensaciones de esas que solamente alguien muy leído y rico en vocabulario podría describir en pocas palabras.

Culminamos el Ioar, charlamos un rato con el aburrido payo forestal que se encarga de vigilar que no haya incendios desde una silla de playa (trabajo estresante donde los haya¡¡), tarjetita de rigor, picoteo de frutos varios y meadita de turno que aprovecha el resto del grupo para abandonarme vilmente.

Por suerte ya conocía el camino, un precioso bosque, dónde aún no había hongos pero dónde puedes trasladarte tanto a un cuento de hadas como a un sueño brutalmente lujurioso.

Tras un pequeño despiste de Antonio, retomamos el buen camino para juntarnos con parte de la avanzadilla y ascender a La Plana por el cordal. Foto cima, degustación de manjares y siesta de rigor que fue un poco mas tranquila que la última ya que no llevamos a Radio Marquinez, pero Mr. Maniobras hizo de las suyas y rompió nuestro relax a silbatazos.

Desde La Plana el acceso al Kostalera no era corto, por lo que decidimos dejarlo para la próxima y comenzamos el descenso. Otro despiste nos obliga a retroceder sobre nuestros pasos unos metros, pero sin problemas cogemos el camino que nos llevará de nuevo al Santuario, dónde el bar de la hospedería nos esperaba para ofrecernos unas refrescantes cañitas, que bien nos habíamos merecido.

Las estadísticas nos dicen que cada vez es mas difícil hacer salidas multitudinarias, incluso fletar buses con pérdidas, pero esto no nos desanimará ni impedirá seguir descubriendo y explorando parajes maravillosos como los de ayer en compañía selecta.

No cumplimos exactamente con el objetivo de culminar el Kostalera , someter el Joar y bajar a Codes y así repartirnos el sabor dulzón salvaje del que te impregnas en tan fascinantes paisajes entre todos aquellos ávidos y necesitados de experiencias, según planeamos hace un mes así que hacer un hueco en vuestras agendas por que está pendiente

>> PD: Está claro que el día fue impactante, tanto, que nos llueven cronicas por todas partes.... Pulsando AQUI  podeís encontrar la segunda.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Blindo pol el …..


Ayer se celebró el día de la vendimia , fiesta de guardar en nuestro calendario gregoriano y visita obligada de culto al santuario del vino que tiene en honor rotar de pueblo en pueblo del “La Rioja Alavesa “ para enseñarnos su geografía y su buen carácter.

Puestos a hacer la crónica , yo recuerdo que nos lo pasamos “chupi” , pero solo me llegan flashes destellantes y breves como si fueran instantaneas de polaroid , y dibujan así:

  • Un grupo buscando un cartel con el nombre de La Guardia para la foto inicial
  • Un individuo con un collar de ajos defendiéndose de ser la víctima propiciatoria del “Chupacabras”
  • Un pa-qui pa-lla , calle arriba, calle abajo buscando la pisada , el mosto y la foto de Santi con el Lehendakari.
  • Unas gildas y un vino o media botella en cada copa.
  • Sol y otro vino con aroma a corcho , Otro vino y pavo al ajillo
  • Otro vino y pimientos rellenos de morcilla.
  • Otro vino y champiñones a la donostiarra .
  • Ya no se si vino otro con tortilla o tortilla con vino o las empanadillas cayeron antes , pero sé que otro vino hubo,
  • Y creo que luego fue el lomo o fue el baile después de otro
  • Ah y soplamos y Antonio cantaba y andaba por el rojo , yo estaba en verde en la máquina pero mi camiseta era roja y las féminas estaban rojas por dentro y por fuera
  • Ji-Ji , Ja-Ja , Ja-Ja, Ji-Ji , San Jacobos para todos , helados, palmeras …y otro vino
  • Rock &Roll y el Panamericano suenan mientras la cadeneta se pierde entre los aullidos de “Auuuhh…Auuuh de Antonio”;
al final vuelta al bus , siesta placentera y hoy nos queda :

Un niki blanco al que la lejía intenta devolverle la virginidad pero que será difícil , un montón de tickets en el bolsillo a pesar de que hubo vino sobrado ,una pequeña pesadez de “buru” y ganas de que vuelva a celebrarse el próximo festejo en Oyón. Después de esta vida de romanos como vamos a querer trabajar? , ahora entendemos por que cayo el imperio romano , muchas fiestas del vino todas seguidas , nosotros prometemos no volver a las andadas hasta el año que viene .

Una pena los que os lo perdisteis , pero ya dijo el Señor :al Paraíso solo pasarán los que pasen por el ojo de la aguja , y ayer todos nos veíamos tan, tan , tan ....delgaditos .

Nota:

Testimonios gráficos y sonoros tenemos como emitir un documental de dos horas , paciencia que iremos colgándolos poco a poco.


Gerardo

lunes, 6 de septiembre de 2010

Anda y por la sombra:


Uno detrás de otro , en una finísima fila india para aprovechar la sombra del compañero que te precede y la escasa sombra de algún árbol que desde los laterales del camino nos observa perplejo..

Sin duda la jornada de mayor calor de cuantas llevamos este año y que por el aspecto que presentaba el terreno que pisábamos , más próximo al Kalahari que a los verdes montes a los que estamos acostumbrados , ayer no fue el primer día de calor en la zona .

Como indicamos en nuestras notas , nos fuimos al Marinda , una espinita que teníamos clavada en nuestro calendario desde hace 3 años y en el que por una causa u otra siempre había quedado en la reserva .

Cualquiera que discurra por la A 68 dirección Burgos y a la altura del Paso de Subijana podrá advertir una cima prominente como un cuchillo a nuestra derecha , ese es el Marinda.

Empezamos tarde , por que empezar a caminar a las diez y media , casi las once en verano es….tarde por mucho que el día sea largo no se puede comenzar cuando el sol está rajando en vivo. Ya desde la primera ascensión a la cima del Castillo nos sobrevino el aviso de que hoy sería especial : nos faltaría agua, no veríamos el momento de buscar una sombra , ¿Por qué no esperar al anochecer para seguir? , uff si lo que parecía que era un cambio de hoja de cerca resulta ser una sequia de árboles y nosotros obstinados seguimos Kalahari adentro y sin munición .

Apenas una suavísima brisa corre en la cima del Marinda a la que el grupo llega por fascículos , agradable sensación que algunos tábanos desalmados se encargan en destrozar y pese a divisar todo el valle de Luna el cansancio nos aborda aceitunados ya por un sol de justicia .

Descendemos como podemos hasta la ermita de San Antonio para refugiarnos en sus muros de la solana indolente . Una comida tardía con síntomas de pájara en algunos nos conduce a una siesta tranquila , sosegada . El termómetro marca 36% y no sabemos como colocarnos , unas nanas desinteresadas nos ayudan a dormir y en ese ti-ta de cerrar los ojos nos vemos inmersos en el agua , la corriente rompe sobre nosotros y nos envuelve en su espuma gélida , infinitas gotas surcan nuestro rostro arrastrando cualquier síntoma de calor , a nuestra derecha un Daikiri con pajita y dos bolas de helado de chocolate, de camino un estilizada silueta con una bandeja de fruta escarchada se acerca a nosotros y cuando vamos a alcanzar un trozo de piña la voz de Santi nos arranca del paraíso .

Embridamos y nos dejamos llevar por la pendiente hasta Andagoia dónde la pequeña canilla de agua apenas dio abasto , un tropel de cuerpos desgarbados , sin fuerzas hasta para cambiarnos las botas y que como mejor momento del día podemos destacar el que se produjo al circular con las ventanillas abiertas y la referescante “pica” en el frontón de Izarra , el resto fue: calor, calor y más calor así fijaremos la imagen del Marinda .
Y es que la propia palabra lo dice Mariiiinda , Caloooor

Gerardo


lunes, 30 de agosto de 2010

El cubillo marca la media en Oña



El reloj del Cubillo en el antiguo convento de Oña tañe la media , una de las veinticuatro veces que lo hace al día ,mientras, estamos montando las bicicletas para escaparnos a los montes Obarenes y al páramo de Masa . Hemos diseñado una ruta de bicicleta de unos 50 km y casi 1200 metros de desnivel acumulado partiendo de tres rutas de internet .

El cielo ligeramente cubierto nos presta su apoyo al menos hasta pasar lo más duro . El camino discurre entre huertos , pintados con cerezas que endulzaron buenos ratos de la marcha, huertos jalonados de bancales de fruta al borde los arroyos , manzanos, perales, nogales, higueras y ciruelos. Todavía permanece en nuestra boca la acidez dulzona de las ciruelas Claudias .

Después de dos días de montura metálica hemos cabalgado casi cien kilómetros disfrutando de la orografía y el color de las tierras de las Merindades .
Son las nueve y media de la mañana cuando después de dejar un encargo de pancetas y morcillas en la carnicería de Oña aproamos a Terminón buscando el desfiladero que nos deje ascender lentamente al Páramo. Los pueblos se encuentran dormidos y apenas cuatro personas recogen en la huertas la ensalada del día . No sabemos como acontecerá ni que caminos nos encontraremos y un pequeño ceño de duda se apunta después de haber visto el perfil de la etapa , sobre todo teniendo en cuenta que las últimas experiencias en bici ( vías verdes ) nunca han sido demasiado exigentes .

El entorno es familiar para Antonio que trasegó su juventud ( casi 30 veranos ) en estos valles . Las faldas de los valles se encuentran jalonadas de ermitas románicas y carteles que hablan de siglos muy anteriores al nuestro señalan todas ellas y muchas de las ruinas que encontramos en nuestro camino.

Cada pueblo se encuentra identificado por una iglesia , son grandes, altivas , asemejan castillos y cubren en superficie más metros que el resto del caserío de los pueblos , así que es indudable donde se encontraba el poder de decisión para este y para el otro mundo en tiempos pretéritos .A día de hoy sus fachadas se encuentran deterioradas y sus complacientes servidores han desaparecido , apenas la costumbre más que la fe y el arte de la conservación monumental más que la devoción se apiadan de ellas en un declive incuestionable.

De Quintaopio salimos por el desfiladero en dirección a Haceabejas y de allí a Ruidrón dónde las pistas anchas y confortables se inclinan en dirección a bóveda azul celeste.
Visto el grado de inclinación , algunos ánimos decaen y la decisión adecuada que se tomó en contra de muchos de los lugareños que no llegan a entender este afán nuestro por cansarnos nos ubicó rápidamente en unas eras de frutales para recuperar fuerzas a base de cerezas . La verticalidad nos hizo tener que remontar algunas rampas con la bicicleta en la mano pero el singular olor a pino , romero y lavanda de estos bosques además de las vistas que mostraban los ventanales del páramo dulcifico más que el bálsamo de Fierabras cuantos sudores pudiera habernos costado la osada travesía .

Guiados correctamente por Marta , a la que recurrimos en varias ocasiones dada la cantidad de parcelarias, y multi-cruces que dibujan este páramo nos situamos en un descenso maravilloso por los bosques de pinos resineros . Ya no se explotan porque la química moderna ha hecho que la esencia de trementina , tan necesaria para pinturas y barnices pasara a mejor vida ; Marga tuvo su terapia necesaria y aunque en algunas curvas bajaba como un tren de mercancías ( a juicio de Antonio) en el resto lo hizo bastante bien .

Cuando al llegar a Oña visualizamos el perfil del día nos pareció increíble lo que la constancia ,el ánimo de superación , la buena compañía y el incomparable paisaje pueden hacer.

Son fiestas en Oña así que ducha rápida en el albergue y paseito para ubicarnos , cervecita aquí y allí y una encomiable cena en la venta del cazador . Buscamos un poco de música porque hoy promete: con “Formula 3 y la orquesta de Hollywood “ y a eso de la una de la mañana nos vemos enfrascados en un bingo popular en la plaza . Pensando en el domingo y dado que la verbena principal no ha empezado nos retiramos con la intención de poder reservar algo para la bici del día siguiente .

Amanece Castilla,Agosto y despejado , no es sino sinónimo de calor ; la protección 40 cubre como una armadura todos nuestros poros y orientamos la brújula hacía Barcina de los montes para bajar a Frías , tomar un aperitivo y cruzar la sierra en un retorno circular y singular a Oña .

Piñones grandes para afrontar la repentina subida con algunas paradas con afán recaudatorio , hoy se lleva la recogida de orégano , estamos al pie del “Pan Perdido” cuando en un descenso veloz en el que superamos los 50 km por hora ( tranquilos solo en una zona ) nos acercamos a la iglesia de Tobera , nacida de la piedra y amparada por ella en los últimos siete siglos .

A nuestra derecha Frías , como siempre el pueblo más bonito de Burgos , bien conservada se estira fortificada desde sus torre señera hasta la iglesia comprendiendo entre ellas un caserío con silueta almendrada y que cuelga al borde de las paredes defensivas .

Hoy es domingo , último día de vacaciones para algunos y eso hace que haya mucha gente ( que quieren darse un homenaje antes de terminar ) pero encontramos una agradable mesa libre en la terraza al pie del castillo para dar cuenta de unos pintxos de tortilla con champiñones, en nuestro homenaje particular.

Es tiempo de sudar el pintxo , un pista que conduce a Aldeanueva de los montes nos obliga a desmontar al poco, dados los escalones de piedra que la jalonan, al cabo un cartel que indica el pueblo y una PR en 4 kilómetros nos adentra en la aventura del fin de semana , un camino estrecho entre bojes que ya caminando sería duro de llevar se nos antoja imposible con las bicis , apenas cabe una persona, nos echamos las bicis al hombro como hemos visto hacer en la tele , pero se enredan con los árboles , casi una hora sudando como perros haciendo de jabalíes con una bici a cuestas ( si alguien no sabe por que los jabalíes no tienen bici , que se meta por un camino de estas y se hará cargo enseguida ).

A toro pasado es fácil ,deberíamos haber seguido por la pista , pero hoy no me arrepiento porque por experiencia puedo decir que una PR no es para bicicletas y cuando en el dibujito de la señal hay un hombre con una cachaba dibujado eso quiere decir ( caminante de dos patas , NO de dos ruedas ).

En la cima comenzamos un descenso extremo ( por lo menos así dijo Antonio que se llama este deporte ) por las cárcavas areniscas que desciende al pueblo . Por el camino y por casualidades de la vida nos encontramos a la familia Iñigo apostados siesteando en un pinar .
Posteriormente y en un descenso cómodo y sin tregua alcanzamos Oña .

Hoy me queda un recuerdo muy grato , del paisaje sobrecogedor, de un aroma fresco a esencia de pino , de cómo hemos conseguido hacer ( aunque en algún tramos nos hayamos bajado) unos desniveles impensable en bici , de una fruta exquisita – que lo es siempre aquella que se coge prestada y madura del árbol- de una magnifica compañía , de gente que le dá la vuelta a la moneda de su vida y se refugia en estos lugares recónditos y por si acaso la noche de sueño me hubiera arrebatado estos recuerdos , hoy tengo la espinilla de mi pierna flagelada en varios cortes por los pedales en ese camino de aventuras en el que tuvimos que llevar nosotros la bici más que ella nos llevara a nosotros .

Hasta la próxima aventura pasar buena semana que será difícil para muchos … aaaahhh no haberse ido de vacaciones …...

Gerardo


lunes, 16 de agosto de 2010

De Sol a Sol




(Alli arribita estamos , fijate bien ...)

Aunque el tiempo está siendo este mes de Agosto un poquitín aciago con nosotros , no desistimos una y otra vez de retarle en nuestra vorágine montañera .La Virgen de Agosto marca el ecuador del mes y los carteles de “Vuelta al Cole “ que el Corte Inglés ya está instalando en vallas publicitarias dejan un regustillo amargo a los que se encuentran de vacaciones . En nuestros tiempos era una avioneta que con un cartelón grande se paseaba por los arenales de nuestra costa aguando el día como diciendo “ que poquito os queda”.

Siempre he pensado que este tipo de maniobras en lugar de publicidad son anti publicidad, yo creo que es el lema más odiado del verano por muchos corticoles que te regalen.

Bien , ayer domingo , día de la Virgen de Agosto , al alba y con reservas de agua suficiente nos desplazamos hasta Santa Cruz de Campezo para ascender el kostalera y el Joar , así ,en vivo y sin anestesia .

El grupo numeroso-numerosísimo porque si descontamos los que están de vacaciones , a los que les duele ( no se qué), los que han estado de verbena y los que buff con tanto calor mejor amortizamos la inversión de “Sofas –Cama Galea “ no vaya a ser que con la crisis haya que devolverlo sin haberlo amortizado, quedamos finalmente los incombustibles.

Si, a la ermita de Ibernalo llegamos unos pocos , por supuesto los buenos y yo ,y siguiendo como siempre el consejo de Marta para no encontrarnos con las odiosas pistas ascendimos entre el aroma de los bojes mojados, el brezo que viste de púrpura los pequeños claros y el tupido piso de hojarasca que adorna las laderas preciosas y verticales que determinan la Sierra de Codés .

En el collado nos dirigimos a una ( al menos desde la distancia lo parece ) infranqueable cima , cuatro monolíticos bloques que se erigen sobre la sierra , son las cimas del Kostalera .Trepando y destrepando vamos acercándonos poco a poco a la cima , desde aquí la caída es infinita y una sirga que en realidad no hace falta , ayuda a quitar el miedo en el último tramo . Menos mal que no nos dio por usar la sirga por que hoy he leído en internet que el que la puso mejor lo hubiera dejado como estaba por que las fijaciones se salen tirando con la mano .

La cima es una repisa pequeña , es para pocos , es un coctel embriagador de la Rioja y al otro lado de la sierra de Izki , es para respirar lo más cerca del cielo que te permite la tierra ; un pequeño buzón y una eguzkilore de colorines felicitan a los que coronan , en el fondo Joar allí hacia dónde la marcha del tren nos llevará a lo largo del día .

Bajamos con cuidado y culebreamos los cordales hasta el cerrado bosque de hayas que encumbra la horrible antena del Joar , arriba un viento más que fresco , frío ( y los que me conocen sabrán que si yo digo frío es efectivamente más que fresco ) , buscar el socaire nos lleva a comer mirando al árido terreno riojano en lugar de al vergel del río Ega .

Mi padre nació en estas tierras , y yo he pasado muchos veranos en ellas , solo el rintintin navarro de su hablar ya arranca una sonrisa de nuestros labios . En el valle se escuchan disparos , en esta época la veda de la codorniz se encuentra abierta ,en los días festivos los hombres salen temprano a levantar los rastrojos en los que se ocultan los cándidos animales , mientras tanto en el pueblo tocan a misa para mujeres y niños, después vendrá el vermut en el bar social del que estos pueblos se enorgullecen como si te mostraran el palacio de Versalles .

Son casi las tres y media y no hemos comido , más o menos como en el pueblo, a comer tarde , café y sobremesa . Marga pregunta - claro luego vendrá la partida- , pero hasta donde yo sé la partida la juegan las mujeres , porque amigos y vecinos lo son en buena lid , pero si tu pareja se guarda el as de oros cuando lo tenía que echar , eso puede suponer unos morros de dos semanas mínimamente. A mi también el As de Oros se me antoja un gran triunfo para no saber utilizarlo.

Decidimos volver por dónde hemos venido ya que la alternativa es una pista repelente de tres horas o un precioso camino que baja a otro valle “Azuelo” donde no podemos coger nuestro tren .

Aunque repetimos el camino de vuelta , es tan espectacular que no nos importa , en cualquier caso para tratar de hacerla circular volvemos por el mismo camino pero por el lado izquierdo , abajo en Ibernalo Marta nos dice que 27 kilómetros y 1200 metros de desnivel acumulado han tenido la culpa .

Mientras paladeamos gustosos el sabor del día ya estamos pensando que vamos a volver en octubre ( aunque en el calendario ponga septiembre ) porque lo que era verde se vestirá de ocre , lo que es lila se vestirá de blanco , el suelo se engalanará con hojas de año y la peña nos esperará para dejarnos respirar el cielo .

Si tenemos a bien fletar un bus y llenarlo , hay una ruta maravillosa esperándonos allí , podremos culminar el Kostalera , someter el Joar y bajar a Codes y así repartiremos el sabor dulzón salvaje del que te impregnas en tan fascinantes paisajes entre todos aquellos ávidos y necesitados de experiencias .

Lo comprobaremos nuevamente en Octubre.

Gerardo

lunes, 2 de agosto de 2010

¿Seguimos el Track?




Definición de track : línea de puntos en el mapa que sigue Marta pase lo que pase y que cuando la dibujan hombres de buena voluntad señalan el camino verdadero
San Justo, Zeanuri , nueve treinta de la mañana ; una fina lluvia se mezcla con el humo de la carbonera que apenas asciende dos o tres metros entre las ramas de las hayas .
Hoy se celebra San Justo , hoy es día de romería y pese al atractivo que esto pudiera tener nos echamos al monte , “parriba” en una odisea ambiciosa : subir el Gorbea por la senda más larga y dura ( San Justo ) y acabar por una senda poco transitada ( Basatxi-San Justo) .
Dicen los antiguos que hace años la subida por San Justo era la tradicional , lo que en el argot montañero de hoy se conoce como “La Normal”. Una subida larga , dura y como decía Santi de las que cuando llevas la mitad te acuerdas de “La madre del Topo” ( que no es otra que topotamadre ) , y todo por qué? , tan solo por el hecho de que nadie tenía coche y empezabas a subir al monte allí donde el autobús acababa su recorrido ; sin embargo ahora dispones de una pista de hormigón , pendiente pero por la que los coches pueden quitarte parte del sudor y de las que cuando llueve y se mojan permiten que te acuerdes de la madre del topo otra vez por que para bajarlas en coche con las ruedas arrastras hay que tener fortaleza de espíritu.
Yendo al grano , nos cruzamos a media vertiente todo el parque del Gorbea y cuando alguno ya auguraba ( al paso que llevaba la burra ) que saldríamos en Vitoria , encontramos la subida normal a Aldamiñape . La niebla nos acompañaba mojando por fuera lo que ya estaba calado por dentro y en las txabolas de Aldamiñape hicimos un pensamiento : “ comer y abortar “ no vale la pena seguir sin ver y mucho menos estando naufragando en la niebla . Y así fue,comimos y seguimos y aunque la intención fue la de “Abortar “ , nosotros tenemos buen hacer hasta para eso ; porque al fin y a la postre abortar abajo lo puede hacer cualquiera , por eso subimos hasta el último repechito de la cruz y a la vista de la cruz ( escasos 200 metros ) , con el aroma de la cima en los labios tuvimos los santos “co….” de abortar , eso es capacidad de sufrimiento, eso es saber decir que no , eso es terminar con clase, eso es estilo aunque algunos en ese momento no entendieran del todo que para decir “no” no hay que esperar ni sufrir tanto.
Bajamos buscando la vía más vertical y directa a San Justo y caminábamos por la nada , por que nada veíamos , si nos hubiera aparecido en frente la estatua de la libertad no nos hubiera sorprendido . Las piedras resbalaban y Marta nos guiaba en la niebla por un camino difuso y olvidado , sin pintura , sin hitos , sin referencias . Gracias Marta.
A cada paso Santi que tenía en la memoria trabada en los 17 años el camino, preguntaba si nos habíamos salido del track, como le gusta el palabro, entre exclamaciones de “pero como ha cambiado esto “ ( Santi no jodas pero si han pasado cuarenta años desde entonces ), Felix va en cabeza siguiendo el track “ma o meno” haciendo de arpillera , secando las ramas del camino para que el traquero que viene en cola tenga que decir al final que viene calado hasta los …. Cuando en realidad se ha encontrado el camino más seco que cualquiera de los demás .
Cuando en el baserri de Artea hacíamos balance y planes futuros , nadie tenía anotadas cruces negativas de la salida . ¿Es el conformismo? , ¿Es resignación? no ,es el saber estar es el saber que: al buen tiempo buena cara y al malo….Mejor.


Gerardo

lunes, 26 de julio de 2010

Se le parece


Tras el “in-pass” de tres semanas en los que los más afortunados han celebrado cumbres de encanto en Dolomitas ,otros más altaneros se encuentran en las Rocosas comiendo tiernas y grasientillas hamburguesas y los más estamos pasando el veranillo en la tierra de nuestros antepasados, vuelvo a describir en pocas palabras un derroche de emoción , satisfacción y alegría que desbordaba nuestras mochilas este Sábado en los laberinticos corredores del Alto Asón .

Si hay algo que me fascina es el hecho de lanzarnos a la aventura para descubrir algo nuevo de lo que escasamente hemos oído hablar y que ha resultado difícil o imposible para otros . Apenas unas fotos de alguien que estuvo allí y no supo como volver era todo lo que teníamos para trazar una ruta incierta y desconocida . Este tipo de aventuras , de dejarnos llevar , de saborear por momentos alternos el éxito y la desesperación ha creado hábito y a lo largo del año establecemos en petit comité un par de ellas.

Como decía anteriormente , siempre guardamos una aventurilla secreta para probarnos junto con aquellos a los que no les importa desandar lo andado, rastrear lo irrastreable, perderse si fuera preciso y pasar la noche al raso y al calor de unos frontales .

Apenas 6 fotografías de una ruta antigua en el Alto Asón llevaba tiempo royéndonos , varios comentarios leídos en internet la daban por imposible , muchos lo habían intentado pero nadie había encontrado el acceso , corredores pétreos encajonados en paredes de más de 50 metros , vegetación exuberante que parecía sacada del cuaternario y cuevas escondidas tejian el atractivo itinerario.

En la fase de preparación circulamos las fotos de mano en mano para que cada uno se quedara con alguna y la pudiera reconocer al verla , temprano y a eso de las nueve de la mañana ya estábamos caminando por encima de la cascada del Ason , guiados unas veces por la intuición y otra por la similitud de las referencias previas, discurríamos entre corredores estrechos y bosques de lapiaz engalanados de musgo.
Al fondo el Picón del Fraile con su base militar y en primera plana JuanMa , Marga , Iñigo y yo mismo ascendiendo hasta el Cerrio y de aquí a la Colina ,enfrente el Porracolina a nuestra derecha los Campanarios y a nuestra espalda el castro Valnera , giramos más de una vez sobre nosotros mismos tratando de adivinar dónde estaban los laberintos , Iñigo busca algo de pequeña dimensión , y al final decidimos ir por dónde creemos pero sin ninguna certeza .
Quiso la providencia que encontráramos en el camino a un singular paisano armado de vara de avellano , signo inequívoco de conocimiento del lugar y tras decirnos que ha pasado casi 40 años en aquellos montes nos dió cuatro indicaciones que resultaron cruciales para nuestra búsqueda.

Así encontramos agua, encontramos la oculta cueva de Turrutuerta , o “Cochifrita” que decía Iñigo después de que el calor le trabucara la “luenga “, pero lo mejor tal y como relataba aquel originario expedicionario en internet venía ahora . Tras enredar en pedreras y retrepar unos bloques sueltos aparece , clandestino, un acceso increíble a unas venas angostas. Bajamos sin certidumbre de su salida , corre un viento fresco, huele verde y nos adherimos compo lajas a las inmensurables paredes, 50 , 60 o más metros esquijan una ranura por la que entra la luz del cielo , cuando todo parece terminar comienza otra garganta y de esta ascendiendo por otro corredor otra , estamos entusiasmados , lo hemos encontrado .
La prueba de la divina contemplación se encuentra en que tanto Marga como JuanMa que no nos han callado con los Dolomitas , no dicen ni una palabra absortos por lo que ven .

Cualquiera diría que esto no es posible tan cerca de casa , pero lo es , lo hemos visto , lo hemos caminado , lo hemos respirado . La secuencia de canales se abre en un paisaje singular de innumerables dedos de Dios . Apenas encontramos hitos y colocamos algunos pero no demasiados .

Esta maravillosa ruta prevalece así gracias al desconocimiento de los normales y es por ello que hemos decidido guardarnos para nosotros tan singular camino en lugar de colgarlo en internet , en beneficio de este paisaje protegido de visitantes inadecuados .A la vuelta una sonrisa marca la diferencia , lo hemos hecho y lo hemos hecho bien , ahora sabemos como volver a encontrar este paisaje imposible , ahora sabemos del regustillo de buscar y encontrar y de la satisfacción de haberlo intentado en caso de no haberlo encontrado.

Volveremos a por otra de estas en cuanto podamos por que querer ya queremos.

Gerardo

miércoles, 23 de junio de 2010

Jhonny Walker , etiqueta verde



Han trancurrido 3 días desde que terminará el fin de semana y aunque he visto la cantidad de visitantes que se agolpan los lunes y martes para que les contemos nuestros “susedidos” no he sacado ni un momentito para ello .

Es ahora a tiro muy pasado cuando tengo unos minutillos para el recuerdo de un Dandy paseando con su gorrita de rayas , con la mano izquierda en el bolsillo , el bastón en la derecha y balanceándose a cada paso con la pierna estirada.Así descrito puede ser Jhonny Walker , si el de la botella de Whisky , pero qué hace Jhonny en medio de una barranca yerma y olvidada en la que apenas unos olivos crecen en su fondo y por la que los caminos discurren a media ladera entrecortados por los pequeños derrumbamientos?

Singular estampa la de este señorito que de cerca resulta ser conocido , no gasta de mochila , no lleva equipo, pero si lleva porteadora y aunque le tildarán de machista en el fondo es p… envidia . A quién no le gustaría una mochila que anduviera sola .

La autopista se nos queda corta entre Bilbao y Agoncillo , camino de Arnedillo , donde tenemos a bien aparecer cada uno o dos años por prescripción facultativa para agasajarnos en las termas del río que los romanos decidieron excavar a fin de templar los desequilibrios y las crisis que ya desde antiguo la humanidad viene padeciendo.

Llegamos en oleadas a Arnedillo , un coche repleto por la mañana , otro al mediodía y otro a la tarde . La avanzadilla se viste de cabra montesa apenas se detiene el coche y asciende por la peña del monte camino del cordal rocoso que domina el valle de Arnedo, el día va virando poco a poco de oscuro a soleado pero el viento distrae nuestra atención haciendo que algunos obvien la crema solar como bien recordarían esa noche .

Estos montes agrestes , silenciosos , intemporales esconden entre sus facciones pequeñas casas abandonadas , corrales o eras que en tiempos de hambruna utilizaron sus habitantes para guardar una pobre cosecha recogida en terrazas vertiginosas; incontables rayas que visten estas dolinas como un pantalón de barquillo, horizontales que van ganando poco a poco altura buscando encontrar metros cultivables donde apenas hay paredes verticales.

Marta nos guía en una ruta circular que nos conduce a la ermita de San.. ( pongamos por ejemplo Cipriano ) , nos guarecemos del fuerte viento que se ha levantado y comemos pausadamente . El plan sigue conforme a lo estimado , vuelta a Arnedillo ducha rapidísima en el Hotel y nos encontramos con el resto de la tripulación en Arnedo .

Allá donde se encuentran las rebajas,

donde hay ropa de montaña por comprar,

allá donde unos euros son fortuna

Pongamos que hablo de ….,

si del “ Más por Menos “ en la zona industrial de Arnedo donde encuentras ( ropa , mochilas , bastones, cuerdas, arneses,zapatos ) para montaña al 50%

El efecto de comprar en masa embrutece a la gente . Mira yo más y mejor , pues la mía ( la bolsa ) es más grande , va pero la mía es un “txollo” mejor , vamos que salimos de allí como papa Noel cuando sale a repartir con el trineo .Un factor interesante es ver la alegría que se le coloca al comprador cuando sale con su paquetito . Bueno al fin y al cabo este era un fin de semana de terapia , sin duda es mucho mejor que gastarlo dentro del Balneario.

Y es ahora cuando llega la “hora mágica” , volvemos a Arnedillo y nos cambiamos para recibir la terapia termal , cruzamos la calle que conduce al balneario por la que entran coches abominablemente caros y entre huertas buscamos las pozas públicas del río, hay gente sentada en el agua con los ojos cerrados , apenas unos segundos después entramos poco a poco en el agua a 40 grados que llena de vaho el lugar . Está muy caliente al principio , está muy buena al poco tiempo y como el resto nos dejamos llevar cerrando los ojos para dejar que el sudor y nuestras preocupaciones corran libremente por nuestra frente . Entre bromas diversas nos alentamos para traspasar la pared de piedra y tumbarnos en el agua fría del río buscando el contraste , aullamos como lobos , está muy fría al principio, está buena al poco tiempo, las pieles van cambiando entre el blanco y el rojo, como buenos bilbainos , alguien dice- estamos reaccionando- otros dicen, reaccionar es salir de aquí echando leches antes de que el poder no obedezca al querer . Un alivio, un placer, un derrame de ¡Ahhhhhss, uuuuuuuhhhhs, fuaaaaaa! Cuando volvemos a la poza caliente , y así hasta tres veces en las que la tensión sanguínea se arrasta por el submundo y el cosquilleo estomacal hace sonar las campanas de la cena en el restaurante cueva de la montaña.

Una copita digestiva de orujo para cerrar la noche e irnos la cama envueltos en una plegaria de recuperación . Yo tengo suerte y como en las últimas ocasiones estoy como Jesucristo con los ladrones , dos mocetas del grupo, bueno esta vez yo hacia el papel de ladrón de la izquierda .

Los osados han quedado a las seis treinta de la mañana para ir a las pozas antes de desayunar y para nuestra sorpresa no están vacías . De los cientos de visitantes del verano de Arendillo, de los caravaneros, furgoneteros, campistas y otras hierbas parece que hay bastantes trastornados ( que diría Antonio ) como nosotros . En cualquier caso vuelve a ser un placer .

Improvisamos una salida a la montaña mientras Pilar y Arantza se dirigen a la vía verde , Antonio no se les quiere unir , de alguna forma necesita una disculpa para estrenas sus nuevas botas de siete leguas , Raul y Lourdes que aterrizaban de una boda también se apuntan y los dos señoritos que no han venido equipados (Raul y Antonio ) comprueba que la generosidad en la montaña es extrema, por que sin nada pero con amigos se puede sobrevivir . Subimos a la Cruz el Fierro y desde aquí poco a poco por sendas marcadas hasta la cima del “Cabezo”, La vista desde aquí nos horroriza y nos llena de preocupación al ver como en menos de cuatro años han derribado dos montañas, han allanado más de 5 hectáreas y construido una cantera que rompe con todas las leyes del equilibrio natural.

A la vista de tan escandaloso delito , Antonio opta al son del himno de levantar un banderín que avisa de voladuras a fin de no pasar en esa dirección. Probablemente hayamos con ello detenido momentáneamente la actividad , probablemente Antonio esté siendo rastreado por la cámaras de seguridad de la cantera y probablemente los animales de la zona hayan tenido un pequeño receso de paz este lunes .

Sin mapa, pero con ganas de aventura y con la tranquilidad de que Marta nos acompaña , dibujamos en el aire una ruta con el dedo para descender al valle y aunque inicialmente fue dura en el sentido de tener que buscar y buscar el mejor camino al final se torno en un dulce caramelizado por estrechas sendas sobre los valles que en su día ocuparon los dinosaurios . Diez y ocho kilómetros nos han mostrado sorpresas en el paisaje . Alguno además de recuerdos ha podido traerse alguna garrapata , qué más da al fin y al cabo es otra forma de acordarse.Por lo demás “se perfect “

Nos vemos en unas semanas . A los que se van a Dolomitas , buena suerte y dejarlos como están para que cuando vayamos los demás podamos ver el tamaño de las mentiras que nos contareis a vuestro regreso .

Gerardo

lunes, 14 de junio de 2010

Villa y Zapata



Qué fin de semana hemos pasado ; primero el tiempo que ha dejado a los blandos fuera de las listas ( por auto-exclusión que nadie piense en cosas raras ) y “aprendido hemos” que algunas personas no tienen rubor en decidir a última hora abandonar un barco que ha llevado su tiempo construir ,después con “ quedamos aquí, luego allá y más tarde acullá , espera que voy , bueno ahora no , pero ahora si otra vez como el intermitente del coche, deshojando una margarita hasta el troncho, hemos tenido un finde cuando menos rarito y en muchos momentos muy divertido.

Estaba cantado desde el principio de la semana que el tiempo no acompañaría , es más avisaban de que el tiempo estaría contra nuestra intención de ver los Picos de Europa en cielos rasos y verdes brillantes . Por lo tanto no hay excusa para querer apearse cuando llueve al otro lado de los cristales . es de sobra conocido en este grupo que si se ha decidido se sale , llueva , nieve o haga calor así tengamos que ir con muletas o con balsa neumática.

El sábado desayunamos unas corbatas en Unquera , temprano y templados , apenas eran las 9 de la mañana y era evidente que el plan inicial de realizar la “Pasa del Picayu” no iba a ser posible por la cantidad de agua que había caído y podía caer .

Pero en el pueblo de la Hermida había gente “echada pa alante “ con la que se puede ir a donde sea y con el paraguas en una mano y el bastón en la otra cogimos el camino empinado de Tresviso . Los arroyos se dejaban oír en la distancia , las paredes de tan monumentales montañas escurrían incansables y la niebla y las nubes nos enrollaban en sus cortinajes acuosos.

Llegamos mojados pero poco, cansados pero poco, hambrientos pero poco y muy animados en apenas 2 horas de marcha , como diría Kepa , hora treinta lo que yo decía .

Un café caliente es escasa recompensa para semejante pericia , pero la charleta de costumbre le otorga rango real a tener algo entre las manos , aunque como he dicho solo sea una taza de café. Bajamos en otra dos horitas , parando por todos los lados , sin prisa y dibujando las montañas escondidas .

A las cinco de la tarde entrábamos en la ducha caliente de del Hotel en Arenas de Cabrales , Uuuuf que calentita . Cambio de look , niñas.. que corra la gomina , camisetas limpias y zapatitos de domingo . Ah rayita en el ojo y un Estee Laudeer rojo brillante en los labios. En cambio nosotros , con el mismo pantalón del monte , unas bambas un poco embarradas , el chubasquero y un “Que más dá, para un pueblo como este “ .

Creo que conté 18 sidras por barba , claro que eso me sale a más de dos botellas por cada uno , igual es que perdí la cuenta y se nos trabucaron las neuronas , no sé a ciencia cierta “qué de qué “ pero estuvo aquello muy animado hasta después de la cena en la que uno tras otro se apagaron todos los velámenes a eso de las doce y media .

Semejante noche no podía albergar esperanzas de coordinación y decisiones rápidas para la mañana siguiente . Hay “ Emiliano Zapata lo que te perdiste “ .

El Cares o la Canal del tejo , Sotres o el Cueton , no sé , no se . – Bueno el Cuetón está cerrado – entonces la Canal del Tejo .
Aquí dentro de diez minutos ,- no, mejor en el otro lado del río en el otro parking- , vale pero mejor aquí . Yo no voy , ahh pero si es a Bulnes yo sí y espera que no se quién que decía que no ahora es que sí .

Con semejante plantel se entiende como Zapata gano en un tris la revolución , le duro poco y al poco no sabía siquiera si se llamaba Emiliano y la `perdió en un tras .

La sidra tiene un componente de segundo nivel que inflama las meninges y desliza las neuronas por el tobogán del olvido .

A pesar de tanto drama inicial , comenzamos la ascensión a Bulnes sin contratiempos y sin lluvia , cada vez íbamos mejorando más y coordinandonos mejor . No perdimos a nadie en un único sendero encajado entre dos grandes paredes , pasamos Bulnes y no pudimos ver el Naranco , escondido entre las nubes , Pandebanos y Sotres para comer . Y después de la tranquila marcha llego nuevamente la torre de Babel : subir a la iglesia que está bien para comer y a la llegada “Na de Na “ vemos que los que se han quedado sin hacer la marcha siguen con la Caraja , pues vuelta a bajar al pueblo a comer , café sobremesa y “una Faria” mojada en “Sol y Sombra “.

Para terminar decidimos volver sin parar y precisamente por eso Zaloa nos llevó a la parada de las corbatas de Unquera ,.

Visto el día y viendo los momentos de mayor confusión y buscando un factor común veo una figurita pequeña, de pelo rojizo . Ella a estado en todos no????????

Tendrá la casa “Bloom algo contra este tipo de virus?”

Buena semana :

Gerardo

lunes, 31 de mayo de 2010

Algo pequeñito …uh,uh,uh


Algo pequeñito …uh,uh,uh
Algo chiquitito.. uhh, uuuuhh
Algo que se que te gusta a tiiiiiiiiiii

Y el arlequín embraga la bicicleta cuesta arriba buscando la vieja vía de Galdames , el resto de la compañía flota vaporosa: en un vestido de tul la muñequita del ballet que se baja en cada cuesta antes de Gallarta para estirar las piernas doloridas, el soldadito de plomo rígido con su nuevo atuendo anaranjado busca la pedalada a ritmo de marcha y los demás había más muchos más aunque sin el barretín mediterraneo .

Todos al son de un domingo de fiesta para celebrar el cuagesimo…. no se cuantos aniversario del grupo en el tradicional parrillada eguna , el espíritu deportivo marchaba por la vía verde fluidito por las pendiente de bajada y algo más espeso y calmadito en las de subida.

En el estribillo las bicis buscan las toperas en los ancestrales surcos del ferrocarril minero , un túnel , dos y hasta tres dejan correr un aire frío de las montañas al mar , curva a la derecha , a la izquierda envueltas en celofán verde sobre el valle de la tierra del hierro.

En poco más de dos horas de tranquilidad deportiva descendemos al área recreativa de Galdames . Ya en el camino se adivinaba que esta no era una zona deshabitada y la certeza toma forma de caravanas de vehículos queriendo entrar en el parque del lago, justo a esa hora llegan Pilar y Marilín que habían quedado en ir temprano para coger mesa y asador , pero las 13:00 no son horas de madrugar . A la vez llega la “Roja “ (La furgo de Felix) con su sol sonriente en la ventanilla trasera .

Algo más tarde llegarían Marta y Javi, Aitor y la perdida damisela de cuentos de niños (Miren ) , también Iñaki y Bea , no nos faltó la representación alavesa de “Aceros de LLodio” y entre tantos y tantos amigos, conocidos de Yolo por doquier.

¡Qué tropa! Con mesa pero sin asador ; unos nudillos golpean en la mesa y el soldadito de plomo que cree oír nuevamente la marcha se pone en pié y uniformado se acerca para pedir “un por favor de esos de los de dar muchas gracias después “ –Hombre no faltaba más en cuanto termine os dejo las brasas , el asador las chuletillas y la suegra van en el pack”.

El cambio no mola así que Yolo le pide un favor a un pobre trabajador de Petronor , a la sazón conocido y por ende se endeuda en un asunto que le pasará factura antes de el fin de esta semana . De esta forma repentina nos hicimos con dos asadores y de sobrados al río.

Las bolsas ceden a las manos anxiosas que buscan calmar el cosquilleo estomacal de las 14:00 y van saliendo en fila , los nachos, las patatas fritas , los langostinos, las tortillas de patatas , el queso curado , Antonio sopla para preparar una cama ardiente a las sardinas y Marga pica el ajito que tamizará las costillitas del cabrito . Del Jumilla, al Vega de Foz gallego, del vino de autor que yo francamente no ví o me pasó de largo (por que en este grupo como no andes listo enseguida te hacen “caballito ehhh”), al Bizkaiko Txakoliña .

Marilín ve las sardinas y piensa en sus gatos , nosotros vemos la parrilla y pensamos en sus gatos , los perros de los vecinos merodean entre nuestras mesas y piensan en los gatos de Marilín , y ahora lo tenemos claro será la última vez en que no invitamos a esos tiernos gatitos .

Al postre, el melón cortado en corona por las hábiles y renegridas manos del artesano, la tarta de manzana , o la de cabello de ángel corren de izquierda a derecha . Cluuuuck ¡ suena ronca la botella de cava volcando sus burbujas doradas en cada vasito y trepando por la nariz de cada comensal Los termos de café y unos bostezos rompen la tertulia de la sobremesa , la siesta se impone entre los duros . La nostalgia de “Barrio sésamo “ captura a los blandos y entre tanto ir y venir nos hemos comido la tarde .

Tenemos que volver en las monturas de aluminio a buscar los coches en la playa de La Arena , ahora sí que vamos a purgar , pero el destino nos es favorable y nos ha guardado el gran descenso para la vuelta , así en menos de hora y media podemos tomarnos todos juntos el último “txipitxuki” del día frente a un cielo gris que tiñe al mar del color de la moda.

Ahora el soldadito de plomo se palpa el pecho, su corazón palpita , la bailarina gira y gira , el arlequín sonríe sin parar y en el aire suena esa melodía “aaaalgo pequeñito… aaaaalgo chiquitito…. Han hecho de hoy un día feliz….

Veís como a nuestra edad nos fascinan los cuentos , eso es buena señal , estamos cerca de la demencia pero lejos de la senil.

Buena semana .

Gerardo