lunes, 12 de marzo de 2012

El bosson de Higgins

Por Higgins, Higgins no nos viene nada excepto para los que ayer estuvimos en las lomas redondeadas del Trapalata.

Dícese por bosson de Higgings la partícula más pequeña existente en la naturaleza , dicen que andan buscándola por el anillo ese del Cern en Suiza y dicen también que es tan, tan pequeña que no se verá ( a que es fácil decir que existe algo que nadie puede ver , de pequeños a eso se le llamaba amigo imaginario, pero cuando estudias una carrera se le llama bosson de Higgings). Ayer tuvimos clase de física cuántica porque si es verdad que toda la materia está vacía , que todo lo que vemos es apariencia y que todo está hueco cada vez que la rama del que va delante te atiza en los morros eso que es : es un sueño o es realidad? y como no ha pasado la rama por todos tus huecos…..

,No os quiero decir como andábamos ayersi siendo lunes seguimos de esta guisa

En esas montañas pequeñas , de sube y baja , de praderas, de arroyos estrechos y ruidosos , de dolinas sorpresivas y de alternancia de pinos con rayas de hayas echamos ayer el día .

Parece que las dolencias van haciendo aparición en invierno y uniéndonos a la rodilla de Iratxe , al talón de Juanma, al tobillo hiperflexible de Yolo con los dedos de martillo de Marga estamos completando el libro de las lesiones montañeras .

Marga en un querer y no poder nos abandono en las primeras rampas de ascensión y desde allí como los montes no eran muy altos nos tiramos a hacer el Tour del Aizeleku que culmina en su cima aunque para entonces ya habiamos hecho metas volantes sobradas de las que cabe destacar el municipio de Gabiria una vez superada la cima del Trapaleta.

Al pie del Aizeleku se encuenta el barrio de Sta . Ana con una fonda , jatetxe,bar,reposorio y abrevorio de esos que no te dejan pasar sin parar . Bien es conocido el refrán “ empieza a caminar como un niño para llegar a cima como un hombre “ y así ,cerca de la cima nos sentimos con edad suficiente como para sacarnos uno botellines de cerveza y descansar , después esto se alargaría con la comida y además la media siesta al sol. Y quién en esta tierra de asilvestrados no es capaz de ponerse a subir con la barriga llena y los ojos legañosos?

Como de perdidos al río , decidimos ascender los últimos 300 metros de desnivel por la directísima , si señor , esas cuestas que silencian la sobremesa, que te hacen borbotear en el adentro y que cuando terminas y miras hacia abajo dices , nunca mais .

Desde Aizeleku el retorno lo abreviamos un poquito para que Marga no se empadronara en Legazpi y al concluir los 20 kilómetros de ruta y como es habitual , el ánimo de la gente era más alto, las sonrisas más abundantes y el mal humor se había ido con aquellas nubes grises de la mañana a buscar la tierras frías del norte .

Como veís en la foto, el paisaje dejaba sus huecos, pero parecía lleno de colores y detalles casi ya de primavera por lo tanto el Bossón de Higgins no debe andar por aquí aunque como no se vé .

Buena semana y que disfrutéis en tierras palentinas, yo me exilio un par de semanas .

Gerardo

lunes, 5 de marzo de 2012

Rocas de va-ido


Como me gusta levantarme y ver un día azul, si, aunque sea lunes pero que sea azul. No importa si ayer Domingo , en el día en que todos acostumbramos a hacer planes , el designio de las nubes era el de entorpecer nuestros deseos. Lo importante es que hoy Lunes , el cielo está azul y las lluvias no se dejan sentir.

Ayer no voy a decir que ese era también mi estado de ánimo , creo que salir un Domingo de casa lloviendo hace que tu humor no sea fantástico , pero a base de perseverar y no desistir y aunque cuando llegamos a Espejo, el limpia del coche aún no había parado , teníamos Fé en que al salir del café las cosas habrían cambiado.

Espejo famoso por su panadería y una tasca que antes era del athletic y ahora es de un colombiano, en la que antes había pintxos diversos y ahora un café que hay que masticar , en la que antes había una banderola roji-blanca y ahora una pintada de Medellín , fue nuestra primera parada .

Creo que Dios se apiado de nosotros nos castigo con el café y nos otorgo el día . Bien mirado el cambio es bueno. Seguimos un track que habían colgado dos txabalas que lo hicieron en pantalón corto y en verano . Oye que bonito camino para que esas “bicisenderistas” corretearan en plana naturaleza. Si de verdad un camino bonito , de muy poca pista , coronando Costoria, Bachicabo y los Castros , perdidos en los entresijos de un bosque de bojes , saliendo a extensos tramos de pinares que te hacen pensar que estar en Soria y alzándote sobre el escarpado roquedo para ver Osma y el canal de las Merindades.

Pocas salidas han sido tan bonitas como la de ayer y es que al final el no haberte hecho ilusiones, el sacar un track a última hora , el desplazarte un poco más lejos de lo habitual es garantía de toparte aun con un poco de naturaleza en estado puro. Aunque cruzamos algún neverillo y las rocas ocultas bajo los bojes resbalaban más de la cuenta haciendo que te diera un vahido en cualquier momento ( vamos que aterrizas como puedes ) , acabamos el track con éxito .

Creo que debemos honrar también desde aquí la memoria del pastelero vecino de Marga que se supero esta vez , la palmera duro tan poco como hubiera durado Marga que se quedo tumbada al amparo de los buitres mientras coronábamos los Castros de no haber sido por la providencia.

En fin chavalería , que cuando terminamos y ya en el pueblo de Barrio nos dimos el lujo de pegarmos una sieta en los poyastres de la iglesia , al solecito agradable que nos hizo soñar con: islas de palmeras con playas de arena blanca dónde baten aguas turquesas, brisas suaves que huelen a agu-marinas y algas , una melodía de sirenas y todas ellas saliendo del mar al son de la música , cuando la botella de Iñigo impacto contra el suelo movida por el viento estábamos en un jardincito verde , con un solecito blanco en medio de un circo de altas montañas oscuras coronadas por crespones claros de nieve,un vientecito suave con aroma a pino y una excelente excursión encima. Para qué cambiar.

Buena semana
Gerardo