lunes, 11 de noviembre de 2013

Otoño en Gibijo


Hola a todos :

Después de mucho tiempo de silencio en el blog me he decidido a contaros algo de lo que vimos ayer en la salida al Alto del Corral . Como todos visteis y algunos sufristeis el tiempo se encontraba de triste a gris , pero cuando te has hecho a la idea de que vas pase lo que pase  se le quita mucho dramatismo a la situación .
Ayer nos juntamos seis que aparcamos en el pueblo de Izarra a eso de las 9:10 de la mañana . Quiso el destino y la tecnología interrumpir la salida de unos pocos cuando Santi recibió el mensaje de que urgentemente debía volverse por temas familiares . La verdad es que nos quedamos bloqueados sin saber ni que hacer para apoyarle  y por ello quiero dedicarle desde aquí un pequeño homenaje  a ese personaje delgaducho, de cartón brillante  y siempre sonriente, está disponible cuando  nos hace falta a pesar de su verborrea dialéctica . Le  pone una gota de humor a la salsa cuando esta empieza a quedar sosa y aunque su nervio le impide transmitir esa sensación de tranquilidad el aporta el contrapunto necesario para que la apreciemos en su justa medida .

Por eso en estos momentos difíciles para él en los que nos cuesta hacernos a la idea de que nos hemos dejado cosas en el tintero del pasado quiero decirle que cuenta con nuestro apoyo y que seguimos contando con sus palabras , como siempre las diez de últimas como en el tute.

Bueno pues después de que los  tres que quedábamos decidiéramos continuar , nos propusimos darle lustre y brillo  a un día de nubes y nieblas .

La ruta de ayer se parece a la silueta de una mano  en la que en cada falange aparecía un sitio secreto : así vimos el pequeño lago próximo a Gujuli dónde aún permanecen a media travesía algunos patos que buscan el sol en África , la cascada de Gujuli estaba seca como la mojama   pero el entorno sigue siendo sobresaliente , el Alto del Corral lejos de dejarnos ver todo el parque del Gorbea nos dejaba ver de forma intermitente toda la Sierra Salvada  y cuando a mitad de camino decidimos adentrarnos con un solo frontal en la Cueva de los Santos , flipamos en blanco y negro. Aunque su entrada es un poco angosta ,en su interior se van abriendo galerías cada vez mayores y se aprecian las coladas , los pilares y algunas estalagmitas que en su día fueron abundantes . Su único habitante ( un murciélago ) ni se inmutó a nuestro paso . Comimos a resguardo ya que no nos habíamos mojado hasta entonces y el día nos trajo a bien la lluvia a la vez que la cueva .

A los postres el tiempo escampó y por unos increíbles bosques de hayas nos fuimos siguiendo el rastro de los lobos de Gibijo, culminamos el pico Somo y después la cruz de Abecia.

Tras 26 kilómetros el día se acercaba al gris del oscurecer y volvimos suavemente tras encontrar la segunda cueva hasta el coche .

Pasamos un día bonito en los colores del Otoño y todo ello a pesar de que la quesería estaba cerrada . Como veís un día de  pleno de Otoño.

Mucho ánimo Santi:


Gerardo

lunes, 5 de agosto de 2013

Recortando la tierra:


En el Norte, entre la bahía de Pasajes y la bahía de Txingudi hay un pequeño fragmento de litoral desconocido que se ubica a ambos márgenes de la muga con Francia , quizás el hecho de encontrase en  tierra banderiza le otorga ese credencial de ignorada y reservada  . Lo cierto es que ese mismo misterio de desconocimiento es la que le ha permitido conservar una belleza natural  recogida en sus calas , sus vertientes cortadas, sus pequeños arroyos de agua dulce y sus puertos naturales.

Ayer , como casi siempre  nacida de la improvisación , surgió la idea de acercarnos hasta Pasajes de San Juan; el litoral serpentea desde ( Donibane ) en la costa Guipuzkoana recortando el linde  con el mar hasta Hondarribi . Una ruta de 25 kilómetros con mucho desnivel a base de coronar y resbalar pequeños promontorios. El día era caluroso y húmedo , factores que no conjugan demasiado bien con la necesidad de ascender .

La propia salida de Donibane es ya en si un bonito cuadro costumbrista ,calles de piedra oscura encajonadas  por  balcones  y miradores colgados que se asoman a una ría-puerto . Una bocana estrecha guardada por dos altísimos mordientes de roca flanquean su entrada como si de una guarida de piratas se tratara . Nosotros ascendemos el de su izquierda por la pared interior ya que el reverso es una cara lisa que desciende vertical al mar.

A los pocos kilómetros de iniciada la marcha y coincidiendo con unos rompientes  comenzamos a ver el efecto de la erosión : agua, viento y salitre que no maridan excesivamente bien con la piedra arenisca . Como consecuencia de sus desavenencias se generan  preciosos volúmenes escultóricos , más que dignos de ser exhibidos en el Gugemheim.

El camino oscila constantemente entre el alto de los acantilados y el nivel del mar dónde la marea baja ha dejado pequeños pozos que al secarse al sol descubren una espejo blanco salino, maclas de redondeces amalgamadas por una colada similar al cemento pero de origen natural y cuando nos disponemos a comer avistamos miles de puntitos blancos (gaviotas) que anidan en esta frontera entre la tierra y el mar. Algo de nuestra presencia las sobresalta y emprenden el vuelo cambiando de color el azul líquido por el blanco de su plumaje , vuelan enfebrecidas en grandes círculos , hasta que el cansancio las deposita nuevamente en tierra .

El calor va haciendo mella cuando llegan los kilómetros más sorprendentes , de repente a la salida de un bosque nos encontramos al borde de un acantilado que hay que bajar , mirando al fondo nadie diría que es posible pero al final alguien ha excavado un camino estrecho en la pared por el que tenemos que descender con mucho cuidado . El sitio es encantador y cuando antes de la etapa final alcanzamos las viejas piedras erosionadas que forman cuevas naturales se nos viene a la mente el color y la decoración  del pasillo de Petra en Jordania ; aquí no hubo Nabateos pero sus belleza es similar .

Hemos consumido toda el agua de nuestras mochilas cuando ya vemos el faro final de Higer y a pesar de que el calor no afloja me siento tan contento de la experiencia que nos ha deparado  el día que apenas noto el cansancio que los casi 1400 metros de desnivel han ido acumulando en nuestras piernas .

Cuando llegamos al faro y mientras esperamos delante de unas cervezas a que una furgoneta venga a recogernos vemos meterse el día en el horizonte , no hay contacto entre ellos pero las pequeñas nubes que circundan el disco solar bien podrían ser los vapores de la ignición del  agua, poco a poco todo se tiñe de naranja, de azul y de gris con la solemnidad de una gran obra teatral en su acto final  .

Hoy ha sido uno de esos días que valen la pena .
( Os dejo aquí el enlace a las fotografias que podreis ver desde mañana )

Buena semana para todas/os


Gerardo

lunes, 1 de julio de 2013

Por las sombras de Urbasa



Este domingo pasado ha sido la prueba definitiva de que hay que tener siempre ese espíritu aventurero  vivo, no sé dónde he leído que la aventura es la única forma de robarle tiempo a la muerte  . Cuando los poquitos que quedamos por aquí sin vacaciones nos decidimos a hacer algo de bici , nos surgieron las típicas rutas que no por muy andadas son ni menos bonitas ni menos interesantes , pero la posibilidad a última hora de probar algo diferente en la Sierra de Urbasa nos abrió el apetito de lo nuevo, no era la clásica vía verde y desde luego Urbasa es siempre una garantía de naturaleza .

El camping aún permanece cerrado hasta el 10 de ulio y desde allí por entre los interminables bosques que desembocan de cuando en vez en rasos y las sendas que discurren de vez en cuando por  pequeños claros hicieron de la marcha un relax y un placer sensorial . El día era espléndido al contrario del que costó despertar en la costa y después de la comida , tendidos sobre el balcón de Pilatos al que habíamos llegado ni se sabe por dónde ni cómo nos echamos una horita de siesta al sol sobre el valle de las Ameskoas .

Aunque a veces cueste despertar de ese retozo “siesteril” retomamos las bicis para hacer algún centenario que le pusiera corona a nuestra marcha , así con un esfuerzo mayor después de haber llenado la barriga coronamos “Logarri” que nos ofrecía un amplio paisaje desde Baquedano hasta Montejurra por un lado y casi el valle de Arana por el otro. En el descenso pude comprobar las ventajas de las bicicletas de doble amortiguación , la diferencia es que no se te suelta el reloj de la muñeca por muchos baches que haya y que por lo tanto la percepción de peligro en bajadas a  gran velocidad se hace menos apreciable , lo que a la postre es un riesgo . En fin que hay bicicletas y luego lo que tenemos los demás que son dos ruedas montadas en un cuadro .

Tras el descenso vino la aventura de cruzar campas ,prados ,colinas y  bardales a ojo para acabar saliendo a un txiringuito de la carretera que tenía las cervezas muy fresquitas,  que a falta de agua “buenas son “
Poco más de un día que acabo tras 44 kilómetros de preciosos paisajes y con sus 600 metros de desnivel, que  nos dejo la sensación de que no se puede dejar la aventura porque igual que en la bicicleta si dejas de dar pedales te caes .
Un abrazo gandules


Gerardo

domingo, 23 de junio de 2013

Secando Montes


No fue ayer un domingo al uso , la costa estaba tiznada de niebla y lloviznas y el único pronostico decente se encontraba un poco más adentro , en la meseta castellana . Teníamos una marcha en reserva por las tierras de Espejo ; ya hace un par de años que hicimos un grupo pequeño el Batxikabo y me impresionaron tanto sus rincones que los dejamos apostado para hacer Cueto y Mota en otra tanda .

Ayer madrugamos , nos tomamos el café en el colombiano de Espejo y desde Barrio ( pueblo situado al pie de la Sierra de Artzaina ) comenzamos una circular con la intención de llegar para ver la final del manomanista entre un tal Olaizola y aficionadillo con peor leche que un político de bolsillo vacío.

Nuestra primera ascensión era el Batxikabo , un monte cubierto de vegetación , mayoritariamente bojes , que hicieron las delicias de los primeros descargando toda su agua sobre los avanzados de la fila . Cualquier excusa era buena para ir en cola y tal y como estaba de seco Santi con que pasen 7 delante de ti podemos asegurar que un arbusto se ha secado .

En la cima preciosas vistas con niebla al fondo y un viento norteño que pega nuestras térmicas mojadas  contra una piel arrugada por la carne de poll…..; hacia terreno burgales , inmensos campos de cereal formando un mosaico verde que a estas alturas debería ya ser amarillo. El descenso del Batxkabo es más penoso por lo amigables que se vuelven los bojes , nuestros pantalones chorrean y ya en el collado reaparece el sol para animar a un grupo mojado sin lluvia ( hoy nos ha llovido desde abajo ) .

Cresteamos buscando la pared y la chimenea que franquea el acceso a la cima del Mota por un un bosque de ladera dejando a nuestra izquierda  nuestro track , como siempre en el borde de la aventura . El acceso al Mota es pendiente casi de cuatro patas en algún rinconcillo pero la atalaya que lo corona bien vale unos cuantos improperios como los de Lurdes . Desde aquí se ve nuestro siguiente cima , Cueto pero el horno a estas alturas está cocinando más el partido de pelota , así que cortaremos por el Costoria . Cruzamos numerosos rincones en dónde  los tejos que manan de las rocas se entremezclan con el musgo verde  en pasos estrechos del sendero, estamos en Julio – casi- , y aún la luz que entra bajo las hayas es primaveral , el cuco que bien podría ser antecesor de Santi por lo cansino que estaba ayer nos hace volver  a pensar que podríamos estar en Abril , desgraciadamente el Abril de este año ya ha quedado lejos .

A las cinco de la tarde tocamos de nuevo el pueblo de Barrio , y nos acercamos hasta Valdegobía para ver un partido de pelota sin lustre y sin rival , es una pena que llegar a la final no sea garantía suficiente de ser un buen rival , desde luego ayer Martínez de Irujo no lo fue ( que pena txabal ) siempre te quedarán otras categorías.Eso sí , el bar estuvo animado.

Bueno por estas fechas pasa como todos los años , que unos están de vacaciones , malgastando el tiempo tumbados en el aburrido “Sin Hacer Na”, otros perdidos y amorrados a celebraciones y algunos disfrutan de la blandez del colchón , nosotros con los que vayan quedando y como vayamos pudiendo continuaremos el verano de finde en finde y tiro porque me toca , al fin y al cabo la vida es una tómbola nuca sabes el que te vá a tocar ( o…. no era así?).

Buena semana gandules :

Si quereís bajaros las fotos que hice hacer click en el enlace de abajo

Enlace fotos Batxikabo y Mota 


Gerardo

domingo, 9 de junio de 2013

Días de Lluvia y Trueno


Los días de travesías son duros , en realidad son más duros por la mentalización de tener que llevar lo justo , por pensar que si se te olvida algo tendrás que prescindir de ello y por hacer que todo lo que quieres llevar quepa en el menor espacio posible.

Este concepto tan economicista de mochila reducida  ayuda  a ver que con poquito que llevemos nos vale y nos sobra . Como contrapartida ese afán de apretar para que nos quepa más nos pasa factura cada vez que desmontamos la mochila y lo que viajaba en ella crece en tamaño a medida que pasa el tiempo ( es como esas espumas de poliuretano que tiende a ocupar todo el espacio disponible ) y cada vez es más difícil de alojar . Por lo tanto cuanto menos abramos la mochila una vez terminada menos Tretris tendremos que resolver .

Aun así y como siempre  a la vuelta nos daremos cuenta de que nos ha sobrado la mitad , eso exactamente es lo que pasa en la mesa del pobre siempre sobra más que en la del opulento.

Para ponernos en situación de que mochila hacer esta vez habíamos recurrido previamente al INM para que nos hablara del cielo y sus corrientes , y a pesar de que nos costó ubicar tanto chubasquero para cubrir este invierno interminable , a pesar de que estuvimos dilucidando en torno a un café matinal si cruzar la sierra de Aralar o cruzar reiteradamente el pasillo de casa y a pesar de que ya antes de salir la humedad resbalaba por nuestros calzados … fuimos, vimos y vencimos.

Si, si, fuimos , llegamos tarde por las dudas preliminares , no salimos de Zaldibia sino que nos acercamos a Lizarrusti para con el antiguo dueño de la Nairobitara ( que ahora pilota el albergue)  acordar que no nos quedaríamos a dormir y que lo cambiamos por una comida tardía para compensarle en cierta medida.

Salimos escopeteados con la intención de hacer cumbre en el Sarastarri y de explorar una cueva en la que aita Barandiarán buscaba a los “gentiles” ( todo esto según la galopante imaginación de Moreno que ayer  aterrizo entre nuestras huestes). Situación de paraguas permanente , con la esperanza que nos aporto el último informativo de la rádio que mantenían que “en algunos momentos del día puede dejar de llover” (Ja,Ja,Ja en algunos momentos ), bordeamos entre nieblas el pantano de Lareo y en las estribaciones del Sarrasin ,  en un camino resbaladizo como la espalda de un limaco vamos sorteando los hayedos tiernos y verdes  renacidos.

Con las indicaciones claras encontramos la cueva , es grande , avanzamos despacio por las inmensas galerías al compás de las notas de  un goteo perpetuo , en los pasillos finales el goteo suena a corriente y vemos en la profundidad un pequeño lago subterráneo.

Apenas quedan formaciones geológicas relevantes  de esas que nos gustan pero la densidad de la niebla en su interior y el goteo en el lago la hacen especialmente impactante .

Mientras uno de los expedicionarios ( del cual por decencia no daremos el nombre ) se retira en silencio a un recoveco para a oscuras sacar lo mejor de sí mismo y dejar sembrado un “Truño” que no se descompondrá a juzgar por el olor que nos dejo en los siglos venideros , los demás intentamos plasmar en fotografías lo que apenas apuraban nuestros frontales .

Sin duda el momento más difícil fue el de cruzar por el pasillo ambientado por esa descomposición humana , pegado el olor en la densa niebla interior que se adhería no solo en nuestras fosas nasales sino en nuestra ropa, todos retraidos, menguados , encogidos sobre nosotros mismos para evitar una exposición mayor  a tan dañino agente químico corremos con cuidado; a la salida y aunque el hecho era merecedor de escarnio público y colgaduría al hecho , retomamos la ascensión con el mismo ánimo aunque con peor color de cara .

Ya en la cumbre completamente envuelta en niebla  apenas se acierta a ver la pared vertical del balcón que cuelga sobre Aralar . El tiempo es corto y casi es la hora tardía a la que hemos quedado para comer . Bajamos en una exhalación para cubrir los 6 kilómetros de distancia hasta el albergue .

Ya en la tranquilidad del comedor , con alpiste  digno  de una gesta mayor pero en una sobremesa tranquila se ven las cosas de otra manera.

Si, acertamos yendo y subiendo, acertamos comiendo estupendamente esas alubias de Tolosa y esas carrilleras, no vamos a decir nada de los postres y para colofón dos voces de la zona que a capela destronaron la tormenta para crear un momento de complacencia.

Si acertamos en cancelar la marcha y reducirla a un día  , aparcarla para Octubre cuando los bosques cambien los chubasqueros verdes de ayer por los abrigos ocres del otoño. Si acertamos en ir hasta allí para ver lo que no hay en ningún otro rincón excepto allí . Llovía, había niebla, pero  creo que la magia de estos sitios solo se conserva en estas condiciones , aun así confiamos que en Otoño la mochila pueda dejar libre el hueco del chubasquero y el del paraguas .

Os dejo el enlace a las fotos que saque ayer hacer click en la siguiente linea:


Buena  semana :


Gerardo

lunes, 27 de mayo de 2013

Siguiendo el Curso del Pas


Aunque los ríos discurren de las montañas al mar de forma natural , no siempre podemos confiar en este criterio para orientarnos . Este consejo de supervivencia lo pusimos a prueba ayer , cuando queriendo ciclar  hacia la Vega de Pas veíamos discurrir la corriente en nuestro sentido.

La bici , esa gran olvidada de nuestras salidas , nos da grandes satisfacciones cuando la abordamos y sobre todo porque las salidas normalmente discurren por vías verdes que son garantes de recorridos descansados y llanos .

La Vega del Pas ,el río Pas y el valle amplio que lo delimita son una zona de lo que podríamos denominar como Cantabria profunda , tan es así que los antiguos pobladores de esta zona provenientes de la fría Suiza en tiempos de las cruzadas , no encontraron lugar más recóndito y olvidado en el Norte  para exiliarse.

No fuimos pocos los que ayer nos atrevimos a desafiar nuevamente la inclemente meteorología que para desdén nos donó cuatro  gotas a última hora de la tarde . Ayer vimos mucho verde a la vera de nuestras ruedas , un agua limpia procedente de las cumbres nevadas de los Tornos y un sol escaso que asomaba tímidamente  en cada vuelta del camino .

Ciclamos tan despacio que la media que nos salía en las primeras dos horas casi correspondía a una marcha rápida caminando, por fin y a los 27 kilómetros de la salida encontramos en Ontaneda un parque precioso para desencajar el sillín de la entrepierna y comer a la sombra de los robles gigantes .

El tiempo de regreso fue bastante más recortado motivados  por  pequeñas cortinas de Sirimiri, llegados a la estación de Puente Viesgo , perdidos en el lugar que bien podría pasar por una rémora de decorados de película echamos el freno para reagruparnos . Nos sentamos en los mismos bancos que habrían utilizado las generaciones anteriores deseosas de emprender una aventura en tren que les podría llevar hasta Santander allí donde solo se iba una vez al año y algunos una vez en la vida .

Nosotros perdimos el tren que pasaba a menos cuarto y seguimos sobre dos ruedas hasta Sarón  y aunque la lluvia motivaba para dar pedales el cansancio de la cola del pelotón lo estiraba , pero al final  no contamos bajas en la línea de Meta .

La  vía es más bien un paseo entre las casas de campo que los afortunados cántabros han ido construyendo a lo largo del valle , praderas, montañas desforestadas aunque verdes y cielos grises crean ese boceto de domingo , nosotros lo enmarcamos entre quejidos de entre piernas y caras encerilladas que reflejaban los 53 kilómetros de la ruta .

Buena semana :



Gerardo

lunes, 13 de mayo de 2013

De Verde oscuro y húmedo a Verde trasparente y luminoso




Había salido una mañana según el pronóstico , encapotada y vestida de oscuro , la humedad se palpaba y solo la pequeña certeza de creer en la mujer del tiempo nos daba la paciencia de seguir esperando un buen día . Ya en Guipuzkoa en las estribaciones de la sierra del Erlo , embutidos cada vez más en un gris atlántico nuestra esperanza se volvía hacia los paraguas , aunque estos fueran pequeños .

Alkiza es una aldea situada en la cima de la antesala del Erlo , desde aquí y a lo lejos se ve una línea de mar  punteada de playas entre Zarauz y Orio , pero hoy apenas se alcaza a ver  el rompiente blanco entre la niebla .

Somos once , casi como en las últimas salidas a las que con carácter puntual he asistido este año   y a pesar de los pesares queremos hacer una vuelta de 18 kilómetros bordeando y subiendo hasta el monte de las cruces .

La entrada al valle esta salpicada de tintes verdes de todas las gamas según los árboles y su edad , todo se ha teñido de verde , casi  verde oscuro con la luz mortecina que cae entre las gotas del sirimiri.

Ascendiendo la pista y tal y como ya he mencionado en otras ocasiones en las que este tipo de caminos solo representan el aliciente de poder disfrutar de las vistas nos damos cuenta de que no será un día para eso . Ascendemos a la guarda de nuestros paraguas , el camino está resbaladizo y apenas podemos levantar la mirada de nuestro andar .

A una cota considerable y cansados de que nos impongan unas limitaciones al disfrute que no soportamos tomamos la decisión de no volver a abrir las telas y aprovechar que parece que la tregua sea larga para “montañear “ como nos gusta , y al poco comienzan a aparecer por arte de magia los bosques de hayas ; Incluso nos atrevemos a dejar el sendero evidente para penetrar en la hojarasca y desafiar la pendiente ayudados de los troncos verdes . En este ambiente en el que todo es singular , tamizado por la luz que atraviesa las casi trasparentes hojas recién brotadas , en este ambiente sin sendero pero con rumbo , en este mundo salvaje y vegetal nos encontramos vivos .

Un poco más adelante y ante el clamor popular retomamos el sendero normal para encontrarnos con  la otra parte del grupo y desde allí ascender juntos a la cima del Erlo . Un corolario de cruces le quitan el encanto de ser algo emanado de la naturaleza ya de por sí divina  sin necesidad alguna de tener que enfatizarlo. 

Desde aquí arriba en el que tenemos cortinas de niebla que semi-ocultan el fondo  mi mente vuela  hacia una persona que volará hasta aquí en los relatos  aunque le hubiera encantado hacerlo en persona , también se encuentra ascendiendo una gran montaña , bastante más grande y más compleja que esta . Yo nunca he ascendido una de esas grandes pero sé que ella lo logrará porque no va sola y porque se encuentra preparada, es constante , disciplinada y valiente  . Veo las nubes pasar y esas que si son iguales desde  todas las montañas nos unen a todos los que hacen cima .

Apenas unos instante después descendemos para comer al amparo de un pequeño refugio bien preparado especialmente agradable en días como este . Después de comer el día va dando tregua y afortunadamente para nuestro descenso seca los caminos , circunvalamos el Erlo y en el  collado unas imprevisibles txabolas de pastores tornadas en bares y restaurantes detienen nuestro regreso , nada serio algunos cafés y algunas cervezas para pintar de dorado nuestro interior , ahora si el camino es cómodo y agradable , ahora si entramos en bosques centenarios , ahora si nuestra respiración se vuelve entrecortada y no precisamente por el esfuerzo , los señores del bosque los “Basajaun” nos rodean cubiertos de musgo y como colofón un rincón que ilustra este artículo con un gabán de tonos verdes claritos que nos invade hasta el tuétano.

Sabemos que estas no son las montañas más altas , ni las más  emblemáticas pero si tan sorprendemente bonitas que pueden competir con ellas .

Buena semana :

Gerardo

lunes, 29 de abril de 2013

Limpias, Sierra de Breñas

Hola a todos , os dejo un acceso a las fotos de ayer en la sierra de Breñas :

Hacer click en la siguiente línea:

Fotos de la Sierra de Breñas

Al final un buen día , aunque empezó torcido de narices , esperemos que la clavicula de Alberto haya vuelto a su lugar , lo del tiempo fué solo para asustar por que despues de haber superado la granzida en la posición del champiñón salio un día formidable .

Y para colmo Pablito tuvo que dejar el frontón cuando ya tenía contra las cuerdas a Irujo

Buena semana :

Gerardo