Tras una tarde de cine, y una recatada noche de carnaval, hoy hemos cambiado los románticos bosques de hayas del domingo pasado, por gélidos y nevados parajes entorno a la sierra de la Magdalena. Para no perder nuestras costumbres, hemos arrancado tarde de Sani, una panda de atrevidos entre los que cabe mencionar al percherón de Erandio y su particular cebrilla, nuestro amigo el estanquero, el come-platanos, el iluminado y algún que otr@ habitual.
El día pinta mal, hace frío y la previsión de mejoría no parece ser cierta.
Pese a esto, nos aventuramos en coger rumbo al Pueblo de Cadagua. De camino, y tras algún que otro despiste en la autopista, paramos en Villasana a tomarnos el “café au lait” del turno, en compañia de unos tipejos con pinta de Indiana-Jones fuera de luegar. Ya en Cadagua, vemos como el BMW que nos precede, se nos acerca marcha atrás sospechosamente, sin que los frenos del aparatito hagan su labor, por lo que damos media vuelta y decidimos dejar los coches en el pueblo anterior, de cuyo nombre no puedo acordarme, como diría el famoso escritor.
Pese a esto, nos aventuramos en coger rumbo al Pueblo de Cadagua. De camino, y tras algún que otro despiste en la autopista, paramos en Villasana a tomarnos el “café au lait” del turno, en compañia de unos tipejos con pinta de Indiana-Jones fuera de luegar. Ya en Cadagua, vemos como el BMW que nos precede, se nos acerca marcha atrás sospechosamente, sin que los frenos del aparatito hagan su labor, por lo que damos media vuelta y decidimos dejar los coches en el pueblo anterior, de cuyo nombre no puedo acordarme, como diría el famoso escritor.Que pin, que pan, que te pongas las botas, que dejo las raquetas, que yo me las llevo, que me dejes el paragüas, que se me escapan las plumas, que siempre tengas que ser la última, etc, etc.... así nos despedimos de los vehículos para dirigirnos de nuevo a Cadagua a coger la GR, que nos acompañará hoy buena parte del día.
A medida que avanzamos, la cantidad de nieve aumenta, la temperatura disminuye pero nuestro ánimo no decae y aunque aún no hemos podido cerrar el paragüas, seguimos adelante entre risas y gruñidos. El paisaje es espectacular, pero los reporteros graficos habituales han olvidado traer sus instrumentos, así que la mejor foto del día se quedará en nuestra memoria, por que la que ha quedado en la del móvil no vale mucho.
Nos paramos a reponer líquidos y mirar el mapa ya que la niebla y la nieve, nos tienen un tanto desorientados. El tema
no está claro, por lo que como no podría ser de otra forma tiramos ladera arriba a la brava, y con el consiguiente esfuerzo ya que la pendiente es fuerte y la nieve puñetera. No vamos bien, por lo que rectificamos la ruta bordeando a media ladera la Casilla de los Meneses hasta divisar la Hoya Solapeña. Iñigo investiga para encontrar el buen camino hacia nuestro objetivo, y lo encuentra pero ya es tarde, el tiempo no acompaña y hace un frío que pela así que decidimos abortar la maniobra, y buscar cobijo para para degustar los manjares de turno, no sin antes emplazar al escuadrón a librar la batalla otro día.
Antes de que las extremidades de algun@ se volvieran de un azul violáceo, empezamos la vuelta, que nos resulta mucho más fácil, y es que como diría alguno: “cuesta abajo hasta la mierda corre”.
Ya en el punto de partida, cervecita de rigor antes de despojarnos de todos nuestros artilugios, visita frustrada a la Casa Torre de Lezana, parada en Villasana para tomar un café, mientras arreglamos el mundo buscando una explicación y/o solución a la puta crisis, y de paso romper un poco el silencio que inunda sus calles desde que el trazado de la carretera decidió esquivar el pueblo.
A medida que avanzamos, la cantidad de nieve aumenta, la temperatura disminuye pero nuestro ánimo no decae y aunque aún no hemos podido cerrar el paragüas, seguimos adelante entre risas y gruñidos. El paisaje es espectacular, pero los reporteros graficos habituales han olvidado traer sus instrumentos, así que la mejor foto del día se quedará en nuestra memoria, por que la que ha quedado en la del móvil no vale mucho.
Nos paramos a reponer líquidos y mirar el mapa ya que la niebla y la nieve, nos tienen un tanto desorientados. El tema
no está claro, por lo que como no podría ser de otra forma tiramos ladera arriba a la brava, y con el consiguiente esfuerzo ya que la pendiente es fuerte y la nieve puñetera. No vamos bien, por lo que rectificamos la ruta bordeando a media ladera la Casilla de los Meneses hasta divisar la Hoya Solapeña. Iñigo investiga para encontrar el buen camino hacia nuestro objetivo, y lo encuentra pero ya es tarde, el tiempo no acompaña y hace un frío que pela así que decidimos abortar la maniobra, y buscar cobijo para para degustar los manjares de turno, no sin antes emplazar al escuadrón a librar la batalla otro día.Antes de que las extremidades de algun@ se volvieran de un azul violáceo, empezamos la vuelta, que nos resulta mucho más fácil, y es que como diría alguno: “cuesta abajo hasta la mierda corre”.
Ya en el punto de partida, cervecita de rigor antes de despojarnos de todos nuestros artilugios, visita frustrada a la Casa Torre de Lezana, parada en Villasana para tomar un café, mientras arreglamos el mundo buscando una explicación y/o solución a la puta crisis, y de paso romper un poco el silencio que inunda sus calles desde que el trazado de la carretera decidió esquivar el pueblo.
En fin, en un día tan comercialmente amoroso como este, nuestros corazones han estado alegres con los presentes, melancólicos por los ausentes y listos para seguir latiendo fuerte en la próxima.
Comentarios:
Pero que pedazo de montañeros ha puesto el tiempo en este grupo , no se amilanan, no se entristecen , no se turban y no se dan la vuelta mas que cuando los elementos se alian "todos, todos , todos juntos " en su contra .
Veo que el Pico está protegido por un halo de misterio que una vez mas lo protege de nuestra visita .
La próxima será la tercera y por ende "La vencida ".
Por cierto me parece que "Jélido " viene de "Gelato" en italiano , como nos diría nuestro amigo el "Corleone " por que aunque la "G" abulta más que la "J" y estamos en tiempo de crisis devemos devolverle al Cesar lo que es del Cesar y a "Jélido " lo que es del "Gélido"Enhorabuena intrépidos.
2 comentarios:
Bueno, ya le hemos devuelto al Gélido (Del lat. gelĭdus),lo que es de él. Musus
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