La del domingo fue sin duda una de las salidas más átipicas de los últimos tiempos, y aunque pintaba mal resulto ser una de las mas concurridas y animosas que recordamos.
Quedamos tarde, nos juntamos 16, hizo buenisimo, anduvimos poco, tuvimos lesiones, seguimos flechas y conchas amarillas, comimos como si hubiesemos andado 30 km, entramos en Bilbao como auténticos peregrinos ante las miradas de admiración de los que iban a rezar de verdad a la amatxu de Begoña.
Después, como el paseo nos supo a poco lo ampliamos callejeando y callejeando por el Casco Viejo entre caldo y caldo, haciendo risas, lanzando puyas, arreglando el mundo y maquinando mil salidas y jamadas varias, que no apuntamos en servilletas pero que estarán en mi disco duro por lo menos una termporada, asi que no-problem.
A eso de las seis de la tarde cuando el grupo ya se había reducido a la mitad, la exaltación de la amistad ya no podía subir más y los abrazos empezaban a hacer daño, nos retiramos a nuestras guaridas con buen sabor de boca y muchas ganas de cumplir todos nuestros planes.
En fin, como mi ánimo está como el país, u sea, de crisis os vais a tener que conformar con estas pocas letras y una muestra de las fotos que queríais.
Hasta la proxima
1 comentario:
Pues si que es buena, hay fotos que ni recuerdo haber posado. Eso sí, solo hay que ver el sol que luce en las primeras del Casco Viejo, y la ultima ya de noche para darse cuenta el largo recorrido que hicimos en la 7 calles.
Publicar un comentario